Hace algunos días, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América (EUA) aseguró que el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, fue colaborador del Cártel de Sinaloa. La situación ha generado mucha controversia en el gobierno de Claudia Sheinbaum, pero también en todo el morenismo, escenario que golpea la imagen de los líderes del partido oficialista de la política mexicana. ¿Qué impactos podría tener este caso para México, la administración federal actual y Morena?

Por mucho tiempo se ha sospechado y en muchas ocasiones se ha confirmado que algunos políticos mexicanos han colaborado con el crimen organizado. Es una cruda verdad, pero al final de cuentas es la realidad del país. En esta ocasión, la justicia de EUA ha señalado algo que muchos pensaban: en algún momento reciente, el gobierno de Sinaloa interactuó y cooperó con el narcotráfico. Más allá de que se confirme o no, el escenario resulta problemático por varias razones.

En primera instancia, la acusación de Washington genera eco en el mundo, lo cual dirige más atención a lo que el gobierno mexicano responda de la situación, y ello, consecuentemente, añade más presión a la administración de Sheinbaum. ¿Qué debe hacer la mandataria? Claro, una forma de atender este difícil panorama es negarlo todo y esperar con ello que el tema pierda cierta relevancia o que se logre alguna negociación con Donald Trump que permita descartar esta penosa situación.

Pero mientras eso pasa –si es que lograra suceder–, Sheinbaum enfrenta un entorno muy complejo. Sabemos que desde su primer mandato, Trump buscaba salirse del T-MEC, o bien, renegociarlo, situación que al final terminó concretándose. Ahora, de nueva cuenta, es turno de volver a revisar el acuerdo tripartita, pero el tono del mandatario republicano es diferente hoy en día, siendo más condenatorio y agresivo que hace unos años. Así, la amenaza de EUA de abandonar el tratado puede ser más real que hace un tiempo, sobre todo por la inconformidad que Washington ha manifestado de la estrategia de seguridad de México tanto con su anterior presidente, como con la actual.

La desconfianza que abunda en la Casa Blanca en torno al gobierno morenista es evidente. Resulta difícil de creer que la administración federal mexicana no contara con información acerca de las acciones de sus propios gobernadores, en este caso, de Rocha, quien fuera gobernador cuando Andrés Manuel López Obrador era presidente de México. Por ello es que la situación se torna aún más complicada para la actual mandataria, encontrándose en una encrucijada muy difícil de transitar.

¿Qué debe hacer? Una opción es colaborar con EUA para mantener buena relación y salvaguardar el T-MEC, aunque ello implique dejar desprotegido el “legado” de su mentor, así como erosionar la credibilidad de Morena y de sus líderes. Otra es proteger al tabasqueño negando toda acusación hacia Rocha y asumir las consecuencias de ello.

¿Cuáles son éstas? De entrada, un daño en la imagen de México en el mundo, viéndose como un país cuyos representantes colaboran con el crimen organizado con cero impunidad, lo que cobra mayor relevancia a un mes del inicio del mundial. Por otro lado, también es posible una ruptura en el tratado comercial con EUA y Canadá, lo que golpearía severamente la economía mexicana.

¿Qué será más importante para Sheinbaum? La supervivencia política, cueste lo que cueste.

@NielsRosasV (X)

Google News