En unos días, habrá goles, festejos, jerseys, viajes y la esperanza de que la Selección Mexicana haga historia en el Mundial 2026. Pero más allá de la pasión deportiva, es una buena oportunidad para rescatar algunas lecciones de finanzas personales que nos da este acontecimiento.

Por cierto, hace unos días, el Museo Interactivo de Economía (MIDE), inauguró su exposición “Pasa el Balón”, donde se explora cómo el futbol impacta la economía mundial y nuestros bolsillos, ya les contaré de esto en la siguiente columna.

Pero eso sí, quien ande en la CDMX no puede perdérsela, ya que a través de experiencias interactivas, relatos e infografías, la exposición muestra cómo el futbol mueve industrias, genera identidad y conecta comunidades. Si llevamos al futbol a nuestra cancha financiera, vale advertir que las victorias rara vez son producto de la suerte. Y ahí es donde aparece la primera lección. Cuando las emociones entran al terreno de juego, el presupuesto suele quedarse en la banca. Comprar una pantalla nueva, adquirir la playera oficial, organizar una reunión o planear un viaje para asistir a algún partido puede ser parte de la experiencia, siempre que esos gastos formen parte de una estrategia financiera previamente definida.

Recordemos que la emoción dura noventa minutos, pero una deuda puede acompañarnos durante varios meses.

Segunda lección: ningún campeonato se gana sin preparación. Detrás de cada Mundial existen años de preparación, disciplina, planeación e inversión. Lo mismo ocurre con nuestras finanzas. Ningún fondo de emergencia se construye en una semana; ningún ahorro para el retiro aparece por generación espontánea; y ninguna meta financiera importante se alcanza sin disciplina.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), apenas cuatro de cada diez mexicanos llevan un registro o presupuesto de sus gastos. Esto significa que una gran parte de la población toma decisiones financieras sin contar con una estrategia clara.

Y tercera lección: improvisar suele ser una mala táctica. Los mejores equipos gestionan riesgos. Ningún director técnico puede evitar una lesión durante un partido, pero sí puede prepararse para enfrentarla.

Con el dinero sucede exactamente igual. Las enfermedades, accidentes, pérdida de empleo o daños al patrimonio son eventos que pueden alterar por completo la estabilidad financiera de una persona o una familia. Por ello, contar con un fondo de emergencia y mecanismos de protección adecuados no debe verse como un gasto, sino como parte de una estrategia de prevención.

No olvidemos que el partido más importante no se juega en un estadio, se juega en casa.

En cada decisión de consumo, en cada ahorro que logramos mantener, en cada meta financiera que nos acercamos a cumplir... Porque las finanzas personales sanas, igual que el buen futbol, se construyen día a día, con disciplina, estrategia y constancia.

Y aunque muchos soñamos con el famoso quinto partido, en materia financiera el verdadero campeonato consiste en alcanzar tranquilidad, bienestar y libertad para decidir nuestro futuro.

lucyquiroga@finanzasentacones.com.mx/@finanzasentacon

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