Ahora resulta que la oposición, que antes fue gobierno, PRI y PAN se escandalizan de que se busquen reglamentar los derechos de las audiencias. Se hacen los sorprendidos como si fuera algo novedoso, algo que impulsan gobiernos “autoritarios”, más específicamente algo que impulsa la 4T por motivos coyunturales y tratan de engañar como si fuera algo que sucede sólo en nuestro país.

Hay que recordarle al PRIAN que la lucha por los derechos de las audiencias, a nivel internacional, viene desde el lejano 1948 con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en donde existen ya declaraciones generales sobre la libertad de expresión y sobre el derecho a la información. Del mismo año es la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y de 1966 el importante Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, de la ONU, en donde se sientan ya las bases indirectas del derecho deréplica y del respeto a la vida privada.

De 1980 es el muy importante Informe MacBride: "Un solo mundo, voces múltiples", informe de la UNESCO que marcó un antes y un después al exigir democratización, pluralidad y el fin de los grandes monopolios informativos en favor de las necesidades de las personas receptoras.

Así que no, la defensa de los derechos de las audiencias no es ninguna novedad y no es algo exclusivo de México, es una cuestión internacional que tiene ya décadas de debate, tan es así que varios países europeos comenzaron a implementar consejos de competencia y defensorías públicas en medios de servicio público ya desde los años ochenta y noventa del siglo pasado, es decir, desde hace más de cuatro décadas.

Habría que recordarle también al PRIAN que el 21 de marzo de 2013 con 209 votos a favor del PRI y 107 votos a favor del PAN modificaron los artículos 6, 7, 27, 28, 73, 78 y 94 de la constitución en materia de telecomunicaciones. Estas modificaciones constitucionales dieron origen formal a la defensa de los derechos de las audiencias en nuestro país. Posteriormente el PRIAN aprobó la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión en la que quedaron plasmados dichos derechos. Así que ¿de qué se sorprenden ahora de que se quieran actualizar dichos derechos?

La esencia de la nueva actualización es garantizar el derecho de réplica, distinguir entre publicidad y contenidos y distinguir entre información y opinión. ¿Quién puede, racionalmente, oponerse a cosas tan sensatas?

anbapu05@yahoo.com.mx

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