Daniela Lumbiz Barajas sueña con exponer un día sus obras artísticas en las galerías del país y, porqué no, del mundo. Para ello estudia en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), mientras que Francisco Pérez Guerrero, aún no sabe si estudiará Derecho o Medicina, pero acaba de dar el primer paso al ingresar a bachillerato. Ambos, recibieron becas por parte del municipio de Corregidora, con la participación de la máxima casa de estudios del estado, para continuar con sus estudios.

Daniela y Francisco son dos de los mil 200 estudiantes de la UAQ que radican en Corregidora que fueron beneficiados con los apoyos económicos que brinda la administración de ese municipio.

Daniela es acompañada de su madre, Patricia Barajas. Viven en Tejeda y la joven explica que se enteró de la beca porque las autoridades municipales y la misma UAQ, a través de distintos medios, informaron de este apoyo a estudiantes.

Daniela, de voz delicada, explica que estudia Artes plásticas “porque es una manera muy bonita de comunicarle a la gente muchos sentimientos que quieres demostrar, aparte de que le puedes brindar la oportunidad de expresarse a otras personas a través de tus pinturas y cuadros, y todo lo que hagas”.

Como buena joven, dice que en estos momentos le llama mucho la atención el arte digital, pero por otro lado también le interesa el arte tradicional, por lo que le gustaría dedicarse a la pintura, la escultura y el arte digital.

La señora Patricia, en tanto, señala que se siente sumamente orgullosa de su hija Daniela, pues siempre ha sido una excelente estudiante, ha estado en los primeros lugares escolares, siendo muy trabajadora “y muy luchona”.

Mientras que Daniela apunta que desde niña le llamó la atención las artes y le decía a su madre que quería ser artista. “Al principio me oían y era como cuando los niños dicen que quieren ser astronautas y nunca lo son, pero yo sí quería ser artista”, subraya la joven.

Agrega que en México y Querétaro hace falta acercar la cultura a la gente, pues aunque hay exhibiciones en galerías y museos, siempre lucen vacías, con apenas algunas personas mayores visitando los lugares, cuando deberían de ser sitios para todos los miembros de la sociedad.

Francisco recién ingresa al bachillerato, y aunque no sabe aún si estudiará Derecho o Medicina, sí sabe que desea hacer su mejor esfuerzo para seguir adelante.

Radicado en Candiles con su familia, dice que este apoyo otorgado por el municipio y la UAQ es ayuda para él, pues lo puede utilizar para comprar libros, o materiales para sus estudios.

María del Carmen Guerrero, acompaña a Francisco. Coincide con su hijo en el sentido de que la beca es un apoyo, pues en estos tiempos de carestía y con tres hijos estudiando, ese dinero cae “de perlas”.

“Batallamos para los libros, pero con esta ayuda nos vamos a alivianar un poquito en los gastos de mi hijo. Mi hija está estudiando la universidad y el otro se encuentra en el nivel de secundaria”, asevera la madre del joven.

Noemí Alejandra, hermana mayor de Francisco, estudia Psicología en una universidad particular, pues no alcanzó el propedéutico en la UAQ, por lo que en casa deben de pagar la colegiatura de Noemí, además de los transportes.

Se dice muy orgullosa María del Carmen Guerrero de ver a sus hijos estudiar, en este caso Francisco, pues muchos chicos no pudieron entrar, pero él lo logró y no le queda más que estudiar con ahínco en la escuela de Bachilleres UAQ.

En el Patio de los Aguacates, en el CAM, los jóvenes recibieron sus apoyos económicos.

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