“Estamos dispuestos a llegar hasta la libertad de nuestro país, no queremos repetir una secuela de Venezuela, no queremos repetir la secuela de Cuba, esto es lo que a mucha gente le infunde valor de seguir en la lucha”, aseguró Lesther Alemán, joven estudiante de Comunicación Social, quien enfrentó al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.

En entrevista telefónica con EL UNIVERSAL, el joven nicaragüense explicó que el atrincherarse en las universidades es una “forma vital de hacer presión”, y que es necesaria una reforma constitucional que paralelamente lleve a cabo un cambio en el aparato electoral.

“El atrincherarse revela la lucha de esa autonomía que se perdió y que hoy ha regresado, porque lo hemos dicho: ‘La dignidad al pueblo de Nicaragua se le regresó’”.

Explicó: “La reforma electoral la estamos viendo en dos planos, primero, una reforma constitucional en el país que reduzca el periodo presidencial y posteriormente una modificación electoral, para garantizar que sobre todo exista un Poder electoral legible”.

Alemán, quien se convirtió en la voz de los estudiantes, descartó que exista voluntad del gobierno para regresar a la mesa de diálogo, puesto que, aseguró, no tienen voluntad política de discutir y mucho menos gobernabilidad en el país.

El joven de 20 años expuso que mucha gente les ha dicho que no deben regresar al diálogo nacional, puesto que lo califican de un “fiasco”; sin embargo, Alemán insistió: “Nosotros pusimos ahí un manifiesto de que no nos iremos a sentar mientras no se cumpla con las recomendaciones de la Conferencia Episcopal y mientras no exista un acompañamiento internacional”.

El estudiante de la Universidad Centroamericana tiene muy claras las exigencias de los universitarios: “Democratización y justicia”.

Argumentó que se unieron a las protestas al ver que el sistema gubernamental no funciona y que la sociedad los calificaba de silenciosos y sobre todo de millennials.

“Todos decían que los estudiantes teníamos que salir, pero había una crítica, puesto que nos veían apáticos y que andábamos sólo en el celular; pero como yo lo decía, actuamos desde el silencio y entonces no permitimos más. El sistema era un fiasco total, veías condiciones de inversión, pero no de trabajo. Actuamos como el fénix, resurgimos desde ese silencio, de la crisis y desde la injusticia”, señaló el joven.

Tras las declaraciones del canciller de Nicaragua, Denis Moncada, respecto a que el diálogo estaba buscando un intento golpista por parte de los universitarios, Alemán dijo que ninguno de sus compañeros tiene armas como ellos.

“Nosotros le estamos dando a él [Ortega] la misma receta que usó en sus tiempos y que ellos después lo declararon como una agenda golpista y que provocaría un caos social, y nosotros no le dimos una agenda golpista, ninguno de nosotros de este lado tiene armas. Si fuera golpista, las fuerzas paramilitares estarían de nuestro lado y no las tenemos”, indicó.

El joven nicaragüense aseguró que existe una inconformidad del gobierno con el apoyo que tienen los estudiantes del sector privado, puesto que las autoridades siempre han contado con el gran capital de su lado.

“Si la empresa privada permanece al lado de la lucha, es más fácil sacarlo del poder; la idea de ellos fue llegar a dar la temática económica de que los tranques [los bloqueos] están dañando la economía. Para nosotros el ser humano está antes que las finanzas, porque ellos son un gobierno y que alguien me explique, son un gobierno comunista-socialista de la era del siglo XXI, pero sus prácticas son capitalistas; un presidente capitalista no tiene lógica”, mencionó.

El estudiante de Comunicación rechazó que Ortega siga en el poder, puesto que la crisis que vive el país centroamericano es el resultado de un mal gobierno.

“Crisis, producto de Ortega y Murillo”

“Ni yo ni un niño de cinco años estaría dispuesto a soportar un año más al negligente señor Ortega en el poder. Menos a su estresante esposa, porque sabemos que la crisis es producto de ellos, que en realidad son el mayor tranque de Nicaragua; ellos son los que han desestabilizado al país. Cuando se vayan y dejen el poder, el país tendrá paz, bienestar y democracia”, dijo el joven.

Alemán confía en que el respaldo internacional que han recibido de organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), así como de algunos países, sirva para presionar la salida de Ortega.

“Lo que queremos de parte de México y de todos es esa presión internacional que ayudaría a que esta momia entienda que ya es hora de irse. El llamado es una presión internacional y, en segundo lugar, comenzar a recomendar diplomáticamente de gobierno a gobierno ayuda”, comentó el estudiante de Comunicación.

Considerado un héroe entre los jóvenes, Alemán ve dos escenarios para el futuro de los nicaragüenses. El primero es lograr los tres primeros puntos de la agenda y el segundo, que Ortega deje el poder.

“Si logramos resolver al menos los tres primeros puntos de la agenda, estaríamos cantando libertad a finales de este año.

“En segundo plano, no queremos ser pesimistas, pero estamos confiando en que él dejaría el poder, al igual que el dictador Somoza en el 79, entonces de sentir tanta presión cede a dejar el poder. Está dando pauta de que quiere irse, pero a la vez no; Ortega puede irse, pero Murillo no, Murillo se aferra al poder”, indicó el joven de Nicaragua.

Confirmó que no hay un plazo para la salida de los Ortega; no obstante, el estudiante nicaragüense espera que al ver ingobernabilidad en los poderes, la libertad y la democracia lleguen.

“Los jóvenes somos los más interesados en tener estabilidad y paz, y al ver una ruptura estamos conscientes de que puede estar cerca el sol de la libertad. Nuestra pauta para seguir luchando nos anima, pero a la vez sientes que es largo. ‘Perdimos’, como nosotros decimos. Nos robaron tanto, que hasta perdimos el miedo”, señaló.

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