En su afán de concentración de poder y control político, el lopezobradorismo -populista, autoritario y antidemocrático-ha recurrido a artimañas para ocultar el verdadero propósito de lo que ofrece, como en el juego sucio de la lucha libre que permite al “rudo” -con malicia y deslealtad- pedir al “técnico” que le de la mano para engañarlo, traicionarlo y someterlo; aunque, también, es lamentable que más de alguno siga cayendo en la repetida treta. En esta dinámica -que permite manipular la “legalidad”-, ahora presenta Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias y la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) convoca a “Consulta Pública” por un período de 20 días (del 27 de julio al 21 de agosto de 2026), lo que ha encendido las alarmas por la posibilidad de promover censura y autocensura, además de intervenir en el manejo de radio y televisión.
Independientemente de que resulta necesario conocer cuándo un contenido es publicitario y cuándo no -y existen intereses-; se teme que atenten contra el derecho a la información y la libertad de prensa.
Recordemos la herencia del demagogo de Macuspana basada en la mentira, el desprecio de la ley y la descalificación de críticos y opositores; las falsedades difundidas desde la presidencia de la república en su sexenio, y también el actual (que incluyen lo dicho respecto a la sobrerrepresentación morenista, el dominio de los “órganos autónomos”, el poder judicial -ahora sometido-, las mega obras y su opacidad, el encubrimiento de gobernadores vinculados a narcotráfico y corrupción, escándalos, etc.), entre otras tropelías impunes. Sin embargo, ilustran su falta de credibilidad, además, ya sabemos cómo resuelven “consultas” y encuestas.
La Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión puntualizó: “Los Lineamientos son aún ambiguos y dan lugar a la discrecionalidad por el gobierno. El Proyecto permite al Gobierno definir qué es información falsa o descontextualizada. Desvirtuando los mecanismos de autorregulación y anulando al defensor de las audiencias quien queda como subordinado a la autoridad”.
La CRT -ahora controlada-, es órgano administrativo desconcentrado de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones de México. Antes era un órgano constitucional autónomo -el Instituto Federal de Telecomunicaciones-, pero ahora depende del Ejecutivo; esto es, sacrificaron su autonomía y, desde el 17 de octubre de 2025, está a su servicio. Aquí están los que finalmente decidirán, aquí la trampa.
No es casual el rechazo.
Por qué creerle a Sheinbaum, quien dijo: “si hubiéramos querido censurar ya lo hubiéramos hecho, porque están los instrumentos, incluso la interpretación legal” (¿aclaración o amenaza?); o a la expresidenta de Morena y actual Consejera Jurídica, Luisa María Alcalde, quien presentó los Lineamientos en La Mañanera. Por cierto, ¿por qué no la incluyen? ¿Ahora los mentirosos decidirán qué es verdad? ¿Habrá sanciones, también, para las mentiras del poder? Sería interesante el resultado.
























