El viaje de Sheinbaum al encuentro de populistas izquierdistas en Barcelona —luego del revés del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU—, sirvió, aparentemente, para destensar la relación entre gobiernos y confirmar la filiación ideológica y los intereses del lopezobradorismo en la figura de la visitante.
El ambiente estuvo caldeado, entre otras razones, por la arrolladora presencia de María Corina Machado —Premio Nobel de la Paz—, quien recibió la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid; jaló la marca en torno a la verdadera lucha por la democracia; y exhibió al sanchismo —que patalea entre corrupción—, y a otros que se llenan la boca de democracia, en el discurso, pero la sepultan en la realidad.
En la llamada IV Cumbre en Defensa de la Democracia (sic), Sheinbaum propuso “una declaración en contra de la intervención militar en Cuba”; pero no abordó la farsa democrática ni la violación de derechos humanos de la dictadura que somete a los cubanos.
María Corina no quiso reunirse con Pedro Sánchez, pero sí tuvo encuentros con dirigentes del Partido Popular y de Vox. Además, explicó que la reunión de Barcelona, “es la demostración por la cual dicha reunión (con Sánchez) no es conveniente”. Y agregó: “Mi presencia en España coincidiendo con el Foro Progresista no fue intencionada, pero sí providencial”.
Vaya varapalo del expresidente español, Felipe González, quien así se refirió a la luchadora venezolana: “representa la lucha por la libertad”. Y abundó: “Edmundo González sigue siendo, en este momento, el presidente electo de Venezuela (…) La lucha por la libertad no tiene color político. La lucha por la libertad depende de convicciones muy profundas (…) de que la democracia consiste en respetar los derechos humanos, respetar el Estado de Derecho, respetar el pluralismo democrático y respetar la división de poderes, ninguna de esas condiciones se ha cumplido en Venezuela, ni se cumplen al día de hoy”. Y en otros lugares, tampoco, como sabemos.
María Corina expuso: “El desplazamiento del régimen en Venezuela traerá también la democracia para Cuba y para Nicaragua y fortalecerá las bases democráticas de toda la región”.
Ignacio Garriga, secretario general de Vox, puntualizó: “se reúne aquí (en Barcelona), una banda de siniestros, empezando por la presidenta, la narcopresidenta de México, Claudia Sheinbaum, una persona a la que desde aquí exigimos que deje de inundar nuestras calles de droga y de muerte…”.
Santiago Abascal, líder de Vox, subrayó: “cada uno elige donde estar. Nosotros elegimos estar con María Corina Machado y otros han elegido en el día de hoy estar junto a los referentes de la opresión, junto a los cómplices de la tiranía de Venezuela durante los últimos años”.
Cayetana Álvarez de Toledo, diputada del Partido Popular, en el Congreso español, mencionó que “Sheinbaum liquidó al poder judicial en México”.
Hubo pronunciamientos sobre la necesidad de defender la democracia.
























