El Plan Institucional de Superación Académica de Estudios de Posgrado (PISAEP) de la UAQ 1992-2000 preparado en la Dirección de Estudios de Posgrado, es un documento valioso que integró diagnóstico, tendencias, criterios para la creación de nuevos programas, prioridades de crecimiento en estudios de posgrado desde la perspectiva de la iniciativa privada, gobierno, educadores y estudiantes; objetivos a corto y largo plazo, así como acciones.

El PISAEP incluyó un diagnóstico a nivel global, la situación del posgrado nacional y el programa de modernización educativa 1989-1994. Asimismo, se apoyó en el estudio de “Tendencias de Crecimiento del Posgrado” realizado por la UAQ, tomando en cuenta el punto de vista de la iniciativa privada y del sector público en Querétaro que incluyó un cuestionario diseñado para el efecto el cual respondieron 250 personas, directivos industriales y empresariales, funcionarios de gobierno, científicos-educadores y estudiantes avanzados de alto promedio de rendimiento, todo ello fue procesado y analizado.

Las universidades que estén comprometidas en la mejora educativa, en los estudios de posgrado que ya ofrecen y en los que consideren crear, con visión de futuro, tendrán que considerar la importancia de cumplir con los requerimientos fundamentales de los programas, alternativas, infraestructura y criterios de calidad a los cuales no deben renunciar ni ignorar.

En los programas de posgrado, es necesario que los estudiantes dispongan de becas que puedan financiar sus gastos básicos de inscripción y colegiatura en la institución correspondiente, alimentación y alojamiento, así como de apoyo para la adquisición de material bibliográfico y equipo esencial (computadora). Asimismo, la dedicación de los estudiantes debe ser de tiempo completo, sobre todo para los programas de maestría y doctorado, en los que participarán en el desarrollo de la investigación.

La mayoría de los profesores deben ser de tiempo completo, productivos en la investigación, disponiendo del grado de maestría y preferentemente el doctorado. Por su parte, la institución debe contar con la infraestructura a la altura de la modernidad, así lo señaló el PISAEP.

Siempre será deseable que los profesores tengan y desarrollen experiencia práctica, atendiendo el ejercicio profesional con conocimiento profundo relativo a su campo de especialidad, en labores de consultoría, sin dejar de cumplir su compromiso en las actividades académicas institucionales.

Los documentos aquí citados, coloquios internos de posgrado, segunda edición del catálogo de estudios de posgrado de la UAQ 1989 y PISAEP de la UAQ 1992-2000, seguramente están disponibles en los archivos y bibliotecas de la UAQ, quien aquí escribe los tiene en la propia. Evidentemente, sería conveniente disponer de una versión completa, mejorada y actualizada de planes y catálogo, difundida a través de los medios modernos a nuestro alcance.

El crecimiento acelerado del número de instituciones educativas que se denominan “universidad” en México y en Querétaro, no representa un avance o progreso educativo verdadero, si no es acompañado de calidad, pertinencia y generación de nuevos conocimientos. (Continuará)

Ex rector de la UAQ

zepeda@uaq.mx

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