El clima electoral en Querétaro está inmerso en un ambiente lleno de tensión, la preocupación tiene inhundados los pasillos de la Casa de la Corregidora, las encuestas, esas que no son publicadas, esas que le han presentado en su escritorio al gobernador con la orden de que el contenido no puede salir a la luz. Los números no le están dando al Partido Acción Nacional, ni para la gubernatura, ni para municipios claves como San Juan del Río y Querétaro, donde la ola morenista ha tomado intensidad y el electorado parece ya estar decidido a poco más de un año para los comicios, no es para menos, las administraciones blanquiazules se han servido con la cuchara grande, basta ver la imposición del basurero metropolitano qué impusieron en Corregidora con personas viviendo a menos de 30 metros, sumándole la grave crisis de seguridad que impera en este municipio donde su alcalde brilla por su ausencia o las diferentes crisis sociales que se viven en San Juan del Río donde ya perdieron la cuenta de cuantas problemáticas los aquejan y que podemos decir de Querétaro capital, donde la ciudadanía ya se convirtió en testigo mudo, indignado y resignado de como despilfarra el dinero público el alcalde que juega a gobernar, mientras aspiraciones y suspira por tener la candidatura a gobernador para dentro de un año. Podríamos seguir con un sin fin de frentes que el PAN Queretano tiene abiertos y lejos de cerrarlos con el cumplimiento de compromisos y un fino tejido político, los vuelve más grandes y acrecenta el nivel de encono y descontento de la población.
Mientras las decisiones del gobernador y sus colegas de partidos siguen dilapidando las preferencias por el partido blanquiazul, la guerra interna que viven los panistas está a la orden del día, según versiones cercanas a la baraja de candidatos azules, habría perfiles que de no ser elegidos como cabeza del proyecto estarían dispuestos a realizar huelga de brazos caídos o inclusive buscar a quien sea la cabeza del proyecto opositor para llegar a un acuerdo para la jornada electoral, a ese grado la tensión al interior del partido en el gobierno estatal.
Todo este clima de incertidumbre y de una posible derrota en 2027 ha hecho que las costumbre más agresivas características de Acción Nacional regresen como parte de la estrategia de golpeteo a quienes consideran sus opositores con mayor fortaleza, el ejemplo es Gilberto Herrera quien semana con semana es víctima de calumnias y difamaciones a través de algunos medios de comunicación y principalmente en redes sociales, cada determinada temporada le inventan un escándalo nuevo y desde la mentira pretender debilitar su posible candidatura a gobernador, la otra funcionaria que ha sido blanco de la guerra mediática formal e informal es la alcaldesa de Cadereyta, quien ha sido contundente en cuanto a defender los intereses de sus representados se refiere, por ello desde los tiempos donde Carlos Alcaraz despachaba, el acoso y la presión presupuestaria es algo que no ha cesado y por último el Regidor Fernando Flores quien cada sesión de cabildo exhibe a Felipe Macías como alguien incompetente que se refugia en su celular al momento del debate, al mismo tiempo que desnuda el costo faraónico de las obras del gobierno de Mauricio Kuri, demostrando que se sirven con la cuchara grande una y otra vez. Es posible que a consecuencia de lo anteriormente mencionado es que en redes sociales hay un ataque sincronizado contra Flores, demostrando el clasismo clásico de la derecha, pero lo sucedido hace unos días rebasa por completo lo descrito en las líneas anteriores y preocupa que a falta de más de un año de las elecciones, las amenazas directas contra el Regidor ya formen parte de la estrategia de intimidación por quienes ven en él un riesgo para sus aspiraciones.
Desde este espacio brindamos solidaridad absoluta con Fernando Flores, reprobamos que la violencia en cualquiera de sus versiones sea una herramienta para inhibir el trabajo de cualquier persona, al final del día no se puede construir un proyecto de gobierno a través de actos donde la amenaza es la punta de lanza.
Se vienen tiempos difíciles, aún falta más de un año para la jornada donde el PAN se puede despedir de Querétaro.
Exdiputado de Morena
























