Cuando una persona necesita una consulta con un especialista, poco le importa si el servicio depende de la Federación o del estado, lo que importa es cuánto tendrá que esperar; cuando una familia necesita una cirugía, no pregunta primero qué modelo administrativo opera el hospital…pregunta cuándo van a atender a su familiar.

Hablar, discutir o debatir sobre salud, se debe hacer con una perspectiva diferente, la familia es primero. Esta semana, el Gobierno de México presentó datos que vale la pena resaltar: Entre enero y julio de 2026, el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar otorgaron más de 31.7 millones de consultas de especialidad, un crecimiento de 60% respecto al mismo periodo de 2022. En ese mismo lapso se reportaron 101.2 millones de consultas generales y cerca de 1.9 millones de cirugías. Pero hubo otro dato que debería interesarnos especialmente en Querétaro.

El IMSS-Bienestar informó que, desde 2023, las consultas de especialidad crecieron alrededor de 90% en las entidades incorporadas a este sistema, mientras que en los estados que conservaron sus servicios estatales el incremento fue de aproximadamente 20%. Querétaro pertenece a este segundo grupo. No creo que estos números deban utilizarse de forma partidista ni, tampoco significan, por sí solos, que un modelo sea automáticamente perfecto y otro esté equivocado, pero sirven para comparar.

Hace algunos meses, la Secretaría de Salud de Querétaro recordó que nuestro estado no firmó el convenio con IMSS-Bienestar y señaló que esa decisión se mantendría hasta que se demostrara que dicho esquema constituye una mejor alternativa para la población queretana. Querétaro también tiene resultados que debe poner sobre la mesa.

El propio Gobierno estatal reportó este año 23 mil 845 cirugías y una reducción del tiempo promedio de rezago quirúrgico de 32.7 a 26 días y, si bien son avances que se reconocen, precisamente por eso, ésta no debería ser una competencia de discursos sino de resultados. Comparemos cuántos días espera una persona por una consulta de especialidad, cuánto tarda una cirugía, cuántos especialistas tenemos por habitante, cuántas personas sin seguridad social reciben atención efectiva, cuánto cuesta atenderlas y, sobre todo, qué resultados obtiene cada sistema.Incluso podríamos construir un tablero público que permita conocer estos indicadores periódicamente. Que cualquier queretana o queretano pueda saber si estamos mejorando y en qué áreas seguimos rezagados. La salud es demasiado importante para convertirla en una defensa automática de modelos administrativos.

Si el sistema estatal ofrece mejores resultados, habrá que fortalecerlo, si existen prácticas del IMSS-Bienestar que están funcionando mejor, habrá que estudiarlas, coordinarnos y aprovecharlas, si hay una mayor colaboración entre Federación y estado puede reducir tiempos de espera o acercar especialistas a las familias. Ya se demostró con la obra del Tren México-Querétaro que la coordinación funciona, da más resultados trabajar juntos que quejarse por el color de un puente.

En Querétaro ya no alcanza con decir que tenemos un buen sistema de salud, tienen que demostrarlo todos los días, consulta por consulta, cirugía por cirugía y paciente por paciente, al final, la mejor institución no es la que gana una discusión política: Es la que consigue que una persona enferma pueda recibir atención digna, oportuna y de calidad cuando más la necesita.

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