¿Se imaginan a su familia atravesando la pérdida de un embarazo? ¿A una persona mayor que lamentablemente no sabe qué derechos tiene y a qué institución acudir? Es más, cuantos, de ustedes, dedican buena parte de su día a cuidar a otra persona pero, por ser un trabajo que no se ve públicamente, pocas veces aparece en una estadística y casi nunca recibe reconocimiento.
Cuando revisé el trabajo de este segundo año legislativo encontré algo que difícilmente cabe en la una fotografía, muchas de las iniciativas que presentamos comenzaron en situaciones que ocurren lejos del Pleno. Una de ellas fue la reforma en materia de duelo gestacional.
La pérdida fetal, perinatal o neonatal tiene consecuencias físicas y emocionales para las mujeres, sus parejas y sus familias, sin embargo, durante demasiado tiempo la respuesta institucional dependió de la sensibilidad de quien estuviera enfrente; la reforma aprobada establece el acompañamiento psicológico y una atención digna bajo el modelo del Código Mariposa. Parece un cambio pequeño, pero, imaginemos el momento en que una familia necesita esa atención.
Algo parecido ocurre con los cuidados, también impulsamos que Querétaro se sumara a la conmemoración del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo. No crea por sí mismo un sistema de cuidados ni resuelve una desigualdad que históricamente ha recaído con mayor peso sobre las mujeres, pero obliga a colocar el tema donde durante mucho tiempo no estuvo: en la conversación pública y en las instituciones. Esto no quiere decir que dejemos el tema “congelado”, seguimos buscando que se visibilice y se garanticen derechos al respecto.
Hay otra iniciativa que lamentablemente sigue pendiente y me interesa especialmente: En Querétaro viven aproximadamente 300 mil personas de 60 años o más, sin embargo, contar con derechos escritos en una ley sirve poco cuando las personas no saben que existen, desconocen los servicios disponibles o el propio gobierno carece de información actualizada sobre sus condiciones de vida. Por eso propusimos generar mejores mecanismos de información, accesibilidad y diagnóstico para las personas adultas mayores.
Con las juventudes también existen temas relevantes, la legislación todavía mantiene una manera antigua de mirarlas: como destinatarias de programas y nada más. Nuestra propuesta busca reconocerlas como sujetos de derechos, con participación en las decisiones públicas, acceso al empleo e intervención en las políticas que les afectan.
Aunque no lo crean, las palabras importan, por eso planteamos pasar de una Ley para el Desarrollo de los Jóvenes a una Ley para el Desarrollo de las Juventudes. No viven igual, no enfrentan las mismas condiciones y tampoco deberían ser tratadas como un grupo homogéneo.
Además, la iniciativa de economía circular parte de un dato difícil de ignorar: en Querétaro se generan aproximadamente 6 mil 402 toneladas de residuos diariamente y el desafío no solamente es “recoger basura” y encontrar dónde depositarla; la legislación propuesta incorpora prevención, separación, reutilización y aprovechamiento de materiales.
Algunas de estas reformas ya fueron aprobadas, otras permanecen en comisión y por eso este segundo informe también funciona como recordatorio de lo que falta. Las leyes pueden parecer distantes hasta que alguien necesita una institución que responda, un derecho que pueda ejercer o una autoridad que sepa exactamente qué tiene que hacer.
A Querétaro ya no le alcanza con informes de fotografía, de eventos llenos de políticos en recintos espectaculares, Querétaro necesita personas que escuchen a las y los ciudadanos y que vayan a informar en sus casas. Cerca de verdad.























