Se dedican a nivelar y dar mantenimiento a las vías del ferrocarril. Es un grupo de cinco trabajadores que pasan 26 días juntos, lejos de sus familias y entre quienes hacen una especie de fraternidad.

Muchas personas los ven cuando pasan cerca de las vías, pero pocos conocen de su importante trabajo.

Las tres máquinas que usan para su trabajo están detenidas en la zona de Hércules, en la capital queretana. Los hombres se toman un descanso después de una jornada de trabajo. Se protegen de los rayos del sol al interior de sus herramientas de trabajo.

Las máquinas llaman la atención por su tamaño, por su característico color amarillo, porque no son vistas de manera frecuente en las zonas urbanas, aunque el trabajo se hace también en esas zonas.

“Somos una familia por el tiempo que estamos juntos”
“Somos una familia por el tiempo que estamos juntos”

“Este es un grupo de nivelación de vías. Es como cuando se compra un nivel en una ferretería. Lo que queremos es que los dos rieles nos queden uniformes, que queden parejos. También alineamos, para que en las rectas queden totalmente derecha la vía. Ocupamos rayos láser”, explica Donato Hernández, operador especializado en maquinaria de vía, y originario de Querétaro.

“Otra máquina se dedica a compactar. Cuando nosotros nivelamos, otra máquina compacta. Ese es nuestro grupo de trabajo. Lo conformamos cinco personas. Una máquina lleva dos operarios, otra es manejada por una persona, y la otra, la compactadora, por dos” detalla el trabajador.

Junto con Donato trabajan Antonio Alegría, Juan Carlos Navarrete, Eleazar Melgarejo y José Luis Reyes.

Un tren se acerca por una de las vías, el suelo comienza a vibrar ante el avance de la locomotora color verde y roja.

Es un tren grande, lleva muchos vagones y avanza lentamente. En otra vía pasa otro tren, con menos carga y más ligero. Avanza a mayor velocidad en otra de las vías.

Es parte del día a día de estos trabajadores.

“Aquí no tenemos una jornada de trabajo. Tenemos una jornada de siete a 15 horas, pero hay veces que se puede prolongar. Podemos trabajar hasta 10, 12 horas. Aquí tenemos supervisores, tenemos áreas de trabajo. 

“Nosotros somos maquinaria. Los que se dedican a infraestructura son los de vía, y ellos son los que nos ponen el programa de trabajo, nos dicen qué tenemos que trabajar en tal kilómetro, si hay que movernos a tal kilómetro. Ellos son los que nos dan las órdenes para trabajar”, asevera.

El trabajo de los hombres los lleva a todos los lugares donde haya que intervenir las vías, ya sea en zonas urbanas, como en lugares en desarrollo.

Donato indica que en estos momentos, en la zona urbana de Querétaro, “estamos en la gloria”, pues hay ocasiones en las que les toca trabajar en zonas agrestes y sin habitantes en los alrededores.

“Cuando nos toca, por decir, [viajar] a Torreón [Coahuila], toda es parte donde hay lugares inhóspitos, áridos, ahí sí nos las vemos difícil. Cuando trabajamos, vamos y venimos de un lugar. Ahorita nosotros venimos de Mariscala y trabajamos hasta La Griega y regresamos a Mariscala a dormir. Ahí tenemos nuestras habitaciones para dormir”, abunda.

“Somos una familia por el tiempo que estamos juntos”
“Somos una familia por el tiempo que estamos juntos”

Señala que a sus familias las dejan de ver durante 26 días. Trabajan 26 días por cuatro días de descanso.

“Aquí conformamos un tipo de familia, porque estamos nosotros, estamos más juntos que con la familia. 

“Nosotros vemos a nuestra familia cada mes por cuatro días, y aquí nos vemos 26 días [seguidos]. Tenemos más tiempo para convivir y la convivencia es la buena, tener una buena convivencia y nunca andar de la greña”, destaca.

Donato dice que tiene laborando  más de 30 años en este trabajo, en el área de Maquinaria. Nunca ha dejado de laborar en la misma, desde antes de la privatización de los ferrocarriles que, señala, los benefició como trabajadores, pues las condiciones laborales son óptimas, con mejores salarios y mejor ambiente de trabajo.

Sobre proyectos como el tren suburbano de México a Querétaro, comenta que es una buena idea, algo que beneficiará a los queretanos, pues la movilidad mejoraría.

Donato se sincera: de niño nunca soñó con trabajar en los ferrocarriles, llegó de manera fortuita a trabajar en los mismos. Ahora dice que lo mejor de su trabajo es ser eficiente y bueno en lo que hace.

“Lo que más me gusta es hacer bien mi trabajo y compartirlo con la gente que no conoce. Además, he viajado la mayor parte de la República. 

“A mí me gustó mucho el sureste, Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, todo eso es lo mejor de los paisajes. La gente es muy amable, muy cálida, muy social, lo que no tenemos para el norte. Todo para Zacatecas, San Luis, la gente no es tan sociable como la del sureste”, subraya. 

A lo largo de tres décadas, Donato precisa que no ha pasado nada complicado ni difícil en su trabajo. Haciéndolo bien y siendo responsable, enfatiza, no debe de pasar nada fuera de lo normal en su tarea.

Destaca que el área de Maquinaria en la empresa en la cual trabaja es muy importante para el buen funcionamiento de los trenes, mantener en buen estado las vías es su trabajo que conlleva mucha responsabilidad para que nada fuera de lo normal suceda en el andar del tren, de La Bestia, como lo llaman algunos.

“Es un chulada pertenecer al departamento de Maquinaria. Todo el tiempo he hecho mi trabajo lo mejor que se puede y me da gusto hacerlo”, puntualiza Donato. 

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