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Dentro del futbol hay códigos no escritos, y uno de ellos habla de que lo más bajo que se puede caer es escupir a un rival.

Marco Antonio Palacios lo hizo al final del juego entre Monarcas y América, al lanzar un “salivazo” a Oribe Peralta, y aunque esa acción no ha sido sancionada por la Comisión Disciplinaria, en las Águilas lo descalifican, pero de manera más elegante.

“No sé dónde tendría la cabeza al hacer eso”, dice Cristian Pellerano, uno de los jugadores catalogados como de los más rudos dentro del futbol nacional, pero que nunca ha sido sancionado por eso mismo.

Pellerano no ha visto el video donde se evidencia la acción, pero no lo necesita, porque estuvo cerca, muy cerca del hecho y lo vio... en vivo.

“Claro, vi el escupitajo de ‘Pikolín’ a Oribe, claro que existió”, afirma el contención del América.

De inmediato descalifica el accionar del defensa de Morelia. “Eso que hizo no es parte del juego, escupir a un rival no es parte del futbol, sí una patada, un golpe u otro tipo de roce”.

—¿Es lo más bajo que se puede hacer en un campo?

“Mmm... No lo sé. Pero lo que sí puedo decir es que no sé dónde tenía la cabeza al hacerlo”.

El ‘Pikolín’ se ha ganado la fama de ser un defensa “mala leche”, yendo al extremo del reglamento y muchas veces, más allá... “Él tiene su manera de jugar —explica Pellerano—, a algunos les gusta, a algunos no, pero fuera de eso, no puedo juzgarlo como persona”.

La acción de Palacios puede quedar impune si es que la Comisión Disciplinaria no actúa el respecto. América ha anunciado que no hará ninguna queja formal, a pesar de lo sucedido con Carlos Darwin Quintero, quien fue suspendido por dos juegos al agredir al mismo jugador.

“Perdemos mucho con la sanción a Darwin”, agrega Cristian Pellerano. “Siento... está bien que lo sancionen, siempre y cuando lo hayan hecho en la cancha, cuando acaba el juego todo pasa; no deben castigar de forma posterior”.

Darío Benedetto es de la misma opinión: “No justifico lo que hizo Darwin, aunque no vi la jugada en el juego, pero lo que en realidad calienta es que hubo cosas peores que no se marcaron ni se castigaron”.

A lo que el delantero argentino se refiere es a la patada que Daniel Arreola le propinó a Michael Arroyo, la cual mantendrá al delantero ecuatoriano dos semanas fuera de actividad. “Estaba cerca de la acción porque esperaba el pase de Michael, vi lo fuerte que fue y ahora no veo que sancionen [al jugador de Morelia]”.

Para Benedetto la cosa es clara: “No se mide igual, por lo menos en este juego”.

Eugenio Rivas, presidente de la Comisión Disciplinaria, explicó que la acción de Arreola no fue sanciona fuera de tiempo porque el silbante de ese juego, Ricardo Arellano, ya la había sancionado con una tarjeta amarilla.

Pero eso no consuela a los jugadores del América. “El futbol es de 90 minutos, lo que pasa pos partido no cuenta, después del silbatazo final no debe de haber sanciones”.

—¿Opinarías lo mismo si el infractor fuera un rival?

“Claro que sí. El juego acaba cuando el árbitro pita el final”.

Toda la polémica parte del pésimo arbitraje de Arellano en el Monarcas-América, y es que parece que la atención contenida en la lucha por el no descenso se cambió a este juego, donde estaba presente un equipo también polémico como son las Águilas.

—¿Crees que están compensando?, se le pregunta al ‘Pipa’ Benedetto, quien contesta sin pensar demasiado: “La presión no se compensa. Nosotros debemos corregir muchas cosas que ocurren en la cancha y ellos [los árbitros] deben trabajar para corregir las suyas”.

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