se convirtió en el tercer mexicano en obtener el Premio Alfaguara de Novela 2018 y lo hizo con una historia que habla de un episodio de la realidad mexicana, interesado en reconstruir desde la ficción un caso que demuestra que es imposible confiar en el sistema de justicia mexicano.

En “Una novela criminal”, el narrador mexicano que es también director de Difusión Cultural de la UNAM quiso emular en alguna medida, dijo en conferencia de prensa, esos libros que van de "A sangre fría", de Truman Capote, o "La canción del verdugo", de Norman Mailer, a "El adversario" de Emannuel Carrére.

Esta tarde señaló que es imposible confiar en el sistema de justicia mexicano, como también es imposible confiar en que es cierto lo que dice el expediente del caso Florence Cassez e Israel Vallarta, acusados de integrar una banda de secuestradores conocida como banda de Los Zodiaco.

"Imposible confiar que lo que las decisiones de los jueces o de los ministerios públicos no están motivadas políticamente y por lo tanto la búsqueda de la verdad se vuelve mucho más difícil, de hecho se vuelve el tema central de la historia”, afirmó Volpi.

Luego de terminar su historia a la que dedicó tres años y una investigación muy profunda y la lectura total del expediente que provocó desencuentros entre el gobierno mexicano y el gobierno francés, Volpi asegura que lo terrible del caso es que el presidente Felipe Calderón fue peor que el presidente Nicolás Sarkozy, y decidió no entregar a Florence Cassez por la presión interna mexicana y montó toda la historia.

“Es cuando Genaro García Luna y el equipo de la secretaría de seguridad pública deciden que tienen la obligación de probar la existencia de la banda del Zodiaco y la culpabilidad de Florence como miembro de la banda. Y este es uno de los peores momentos de la historia: hay un momento claro en que hay una decisión del Estado mexicano de destruir una familia mexicana entera que es la familia de Israel Vallarta. Es uno de los peores momentos de esta historia”, señala.

Asegura que Calderón y el presidente Sarkozy eran muy parecidos, pues ambos estaban absolutamente obsesionados con la justicia y con hacer justicia, ambos tenían una visión un tanto mesiánica de transformar por completo el sistema; ambos de derechas y tenían rasgos de carácter muy parecido que es la terquedad absoluta. “Creo que eso los llevó a ese enfrentamiento que está lleno de malos entendidos que intento desmenuzar en el libro entre Francia y México”.

Jorge Volpi asegura que quería contar esta historia tan enrevesada desde la literatura sin ficción y en ese camino descubrió un género que no había probado el que está entre la literatura y el periodismo.

mdgm

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