El buen desempeño de las remesas pudo haberse opacado en agosto por el huracán Harvey, que azotó Texas, y los incendios forestales en California, ambos en Estados Unidos. Texas y California son dos de los estados de la Unión Americana de donde más remesas envían a México.

Ahí se concentra la fuerza laboral de mexicanos. Desde California llegan casi 8 mil millones de dólares de remesas y de Texas, 4 mil millones.

Junto con Illinois, representan 50% del total de recursos que se envían del otro lado de la frontera norte a miles de hogares mexicanos, muchos de ellos en Oaxaca y Chiapas, entidades afectadas por el sismo de 8.2 grados que las sacudió el 7 de septiembre y que dejó grandes daños en municipios como Juchitán, que recibió 2.5 millones de dólares de remesas entre abril y junio de este año, según datos del Banco de México.

Se espera que los inmigrantes mexicanos que dejaron de trabajar días por huracanes e incendios forestales, se recuperarán para apoyar a sus familiares que perdieron su casa o negocio por los sismos de septiembre.

Analistas estiman que el impacto de estos fenómenos de la naturaleza serán transitorios y que no modifican sus proyecciones de dichos flujos.

En los Criterios Generales de Política Económica 2018, la Secretaría de Hacienda anticipa que el ingreso por remesas este año será de más 28 mil millones de dólares, monto mayor al que espera por Inversión Extranjera Directa (IED), por 23 mil millones.

Remesas y la IED serán vitales para financiar el déficit de la cuenta corriente de balanza de pagos, proyectado en 20 mil 457 millones de dólares, equivalente a 1.8% del Producto Interno Bruto (PIB).

Si se conforma el monto de remesas para el cierre de este año, marcará un nuevo récord, porque en 2016 México recibió por ese concepto cerca de 27 mil millones de dólares, de los cuales 95% provinieron de Estados Unidos, es decir, 25 mil 750 millones.

“Los estados que más envían remesas a México son los que tienen más migrantes en EU, tanto documentados como no; California con casi 31% [del total de remesas] y Texas con 15% y le siguen Illinois, Nueva York, Florida y Georgia”, destaca en entrevista el economista senior de BBVA-Bancomer, Juan José Li.

Recuperan empleo. La directora de Análisis Económico-Financiero de Banco Base, Gabriela Siller, refiere que la semana pasada los apoyos de desempleo en EU cayeron en 23 mil solicitudes.

Lo anterior, revela que los efectos negativos sobre el empleo a causa del huracán Harvey se están disipando.

Asimismo, confirma que los efectos económicos de los desastres naturales en EU no afectarán al mercado laboral a mediano plazo, opina.

Juan José Li dice que es difícil hacer una estimación del impacto de Harvey y de incendios forestales sobre el empleo y remesas.

“Muchos migrantes no están concentrados, están muy dispersos en esos estados”, explica.

En Texas se concentran en la zona fronteriza y Houston; lo mismo que en California.

Efecto mínimo. El analista de BBVA Bancomer ve una afectación mínima tomando en cuenta otros fenómenos como Katrina en agosto de 2005, que en el que si bien no había muchos migrantes mexicanos, la tendencia de crecimiento continuó y lo mismo ocurrió en octubre de 2015, en Nueva York, tampoco se observó un impacto negativo en el envío de remesas.

Por eso mantiene su estimación de que las remesas cerrarán el año con un crecimiento de 5% con 28 mil 400 millones de dólares.

Para Juan José Li, no dejarán de fluir las remesas a las familias beneficiadas en México, pues las necesitan para gasto corriente. Incluso prevé que con los sismos de septiembre se incrementen remesas a Oaxaca, el sur de Puebla y Ciudad de México.

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