En la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) entendemos que la rendición de cuentas y la transparencia no son únicamente obligaciones administrativas; son principios éticos que fortalecen la vida académica y consolidan la confianza de la sociedad en su universidad pública. Por ello, el periodo de informes de actividades que actualmente realizan las 14 Unidades Académicas representa mucho más que un ejercicio protocolario; es una oportunidad para dialogar con nuestra comunidad, compartir resultados y reafirmar el compromiso que tenemos con el estado.
Cada informe es reflejo del trabajo cotidiano que desarrollan docentes, alumnas, alumnos, personal administrativo e investigadores en favor de la educación, la ciencia, la cultura y la vinculación comunitaria. Detrás de cada avance institucional existe una colectividad comprometida que, desde distintos escenarios formativos, contribuye al fortalecimiento de la Alma Mater.
Reconozco el liderazgo de cada una y cada uno de los directores de las Unidades Académicas durante este periodo. Su labor ha sido fundamental para impulsar proyectos académicos, robustecer la calidad educativa, ampliar la investigación y consolidar espacios de formación integral para las y los estudiantes. Cada Facultad y cada plantel de la Escuela de Bachilleres representan una parte esencial de la identidad universitaria y del impacto que la UAQ tiene en todo el estado.
Asimismo, quiero aprovechar este espacio para agradecer al presidente del Patronato de la Universidad Autónoma de Querétaro, Mtro. Miguel Ángel Vega Cabrera, por el impulso y la gestión de actividades transversales en las distintas Facultades, mismas que han resultado fundamentales para fortalecer su funcionamiento y acompañar el desarrollo cotidiano de nuestra vida universitaria. Su disposición para sumar esfuerzos desde distintos ámbitos ha contribuido al fortalecimiento institucional y al cumplimiento de objetivos comunes en beneficio de nuestra comunidad.
La transparencia es un valor indispensable para las instituciones públicas. Informar con claridad sobre el uso de los recursos, las acciones emprendidas y los retos pendientes fortalece nuestro espíritu democrático y reafirma el compromiso conjunto con el deber social. Como universidad pública y referente de confiabilidad para la sociedad, sabemos que los actos propios también educan. Por ello, nunca renunciaremos a este ejercicio de responsabilidad: compartir de frente lo logrado, reconocer aquello que aún debemos mejorar y asumir colectivamente los desafíos que enfrentamos.
La confianza pública no se solicita; se construye y se sustenta con resultados verificables, con una administración responsable y con decisiones transparentes. Ese compromiso está claramente establecido en el Plan Institucional de Desarrollo 2024-2027 de esta casa de estudios, particularmente en el eje relacionado con transparencia y rendición de cuentas, donde se reconoce la importancia de garantizar la apertura institucional, promover la integridad y asegurar un uso eficiente de los recursos públicos.
























