Con la llegada del Papa a nuestro país, me es necesario recordar cosas prácticas para nuestro estado y es que en ciencias sociales siempre una parte del todo constituye un aspecto fundamental.
Siendo sincera, soy muy reiterativa en el aspecto de pobreza, véala usted como una variable fundamental y uno de los mejores retos; pudiera ser un factor benéfico para mejorar nuestro país y tiende a tener una relación con el aspecto de inseguridad.
La pobreza ejerce el aspecto de descomposición social debido a las pocas alternativas de los que la padecen no encuentran solución. Uno de los factores es el nivel educativo en el que están, ya que regularmente algunos no cuentan con las características fundamentales, como leer o escribir, para incorporarse por lo menos al sector terciario informal. Si no cuentan con lo necesario, la reproducción de los mismos contextos será inminente. Por ello, considero que tanto a nivel nacional como estatal hace falta crear políticas públicas sociales que incorporen a este sector poblacional en la actividad económica.
Vea usted los rangos de pobreza que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en 2013 nos dio: el porcentaje de pobreza a nivel nacional fue de 45.5%, es decir casi la mitad poblacional se encuentra en pobreza y pobreza extrema. Sabemos bien que el modelo neoliberal tiende a polarizar las clases sociales; sin embargo, se ha demostrado que en países de primer mundo han logrado controlarse e incluso recuperarse. Existe una opción para evitar esta polarización extrema de clases sociales, la llamada tercera vía que no es más que la implantación de recursos en políticas públicas sociales que logren reducir la pobreza y por ende la polarización de clases. Este factor que tiende a generar descomposición social emanada de la necesidad.
Por ende, su servidora siempre se ha pronunciado a favor de las políticas públicas sociales de activación económica.
Revisemos la pobreza en los estados: en Chiapas es del 74.13%, en Guerrero 69.7%, en Puebla 64.5%, en Oaxaca 61.9%, en Tlaxcala 57.9% y en Veracruz 52.6%. Al observar los estados con mayor índice nos damos cuenta de la relatividad de las variables inseguridad y pobreza.
En Querétaro, en el 2014 se registró el 42%, un rango mucho menor. Por ello exhorto a las autoridades a generar políticas públicas estatales y municipales que respondan a la inclusión social laboral y asimismo a la activación del desarrollo de este sector poblacional ya que pobreza e inseguridad muestran una correlatividad, aunque por supuesto no son los únicos factores.
Pongo en consideración estas dos variables para el buen funcionamiento de nuestro estado, sobre todo por las altas expectativas de la sociedad. En lo político, lo fundamental es que se gobierne para la sociedad.
La consulta ciudadana en los planes de desarrollo resulta ser un factor importante y sin duda novedoso. Se ha pasado del modelo tecnocrático de construcción al modelo cultural, donde la mezcla de participación social resulta ser fundamental. Los resultados en estas dos variables saldrán a relucir como aspectos fundamentales que se deberán comprender tanto a nivel estatal como a nivel municipal.
Hablemos de cambios y de realidades, lo que significa que, para que exista un buen funcionamiento y avances de manera profesional, recomiendo implementar programas en estas dos ramas importantes, para así lograr mejoras en nuestro estado.
Estimado lector, te deseo un hermoso día. Búscame en las redes sociales y deja tus comentarios.
Especialista en temas electorales
























