“A mayor operatividad, menor delincuencia”.
En una frase, el fiscal general de Querétaro, Víctor Antonio de Jesús Hernández, resumió una estrategia que dejó de ser discurso para convertirse en números.
Mientras rendía su informe, su equipo ejecutaba 20 cateos. La escena explica el modelo: informar trabajando.
Sinergia por Querétaro nació el 16 de enero de 2025, con el respaldo decidido del gobernador Mauricio Kuri y una coordinación entre Fiscalía, policías municipales, Policía Estatal y Poder Judicial.
Los resultados impresionan.
En poco más de año y medio se han ejecutado 3,328 cateos y detenido a 1,685 personas. Se aseguraron 36 mil dosis de narcóticos, 760 armas de fuego, 41,600 cartuchos, 990 vehículos y 545 inmuebles relacionados con actividades delictivas.
Pero detener no basta. Hay que judicializar, procesar y sentenciar.
Entre enero-julio de 2025 y el mismo periodo de 2026, las carpetas judicializadas crecieron 70%; las vinculaciones a proceso, 49%; la participación en audiencias, 41%; y la efectividad para obtener sentencias condenatorias, 40%.
En juicios orales reportan 100% de efectividad.
Durante 2026, las sentencias acumulan más de 2,936 años de prisión y 297 millones de pesos en reparación del daño a víctimas.
La otra medición está en la calle.
Entre enero-julio de 2024 y el mismo periodo de 2026, las víctimas de homicidio bajaron de 118 a 77: 36%.
El robo a transporte público individual cayó 48%; el robo de vehículo con violencia, 38%; y los robos con violencia, 22%.
La Fiscalía suma dos nuevos laboratorios, Evidencia Digital y Arqueología Forense, para alcanzar 25 especialidades periciales.
Y Sinergia amplía su músculo: Seguridad Ciudadana y los municipios de Querétaro, Corregidora, El Marqués y San Juan del Río formalizaron un convenio para compartir información e inteligencia.
No significa que el problema esté resuelto. La delincuencia muta y prueba todos los días la capacidad institucional.
Ahí está el reto: sostener el ritmo.
Sinergia no puede depender de una fotografía, un informe o una administración. Tiene que convertirse en una forma permanente de perseguir al delito.
Más de 500 asistentes escucharon las cifras. A iniciativa de Kuri, terminaron de pie aplaudiendo a los policías uniformados presentes.
Fue el reconocimiento al trabajo que casi nunca sale en la foto.
Víctor Antonio habló durante 30 minutos sin titubear.
Solo al final cambió la voz.
Recordó a su familia. A la que casi no ve.
Pasó saliva.
Detrás de las cifras, cateos y sentencias hay una obsesión personal.
El fiscal vive en la Fiscalía.
Y mientras eso produzca resultados, Querétaro duerme más tranquilo.
























