De acuerdo con INFOPAL (Servicio de Información para la Estadística Parlamentaria), el diputado federal morenista Gilberto Herrera Ruiz se fue de pinta en 53 votaciones de la Cámara de Federal de Diputados.

Del 19 de septiembre de 2024 al 24 de marzo de 2026, el diputado y exrector de la UAQ; llegó, pasó lista y luego (extrañamente) se salió de las 53 sesiones sin votar.

En ese periodo de 551 días, INFOPAL sólo tiene registrado que Gilberto se quedó para abstenerse de votar la Ley General de Aguas el 3 de diciembre pasado. Por cierto, una iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum. A la que le hizo, el feo.

Herrera Ruiz tomó posesión como diputado federal el 1 de septiembre de 2024 y su gestión terminará el 31 de agosto de 2027.

El investigador acumula hoy, 1 año y 8 meses como legislador federal. Con el dinero de todos los mexicanos se le han pagado 2.8 millones de pesos (entre sueldos y prestaciones).

Sale muy caro, para no cumplir con su (casi única) responsabilidad legislativa escencial: Votar.

Antes de eso fue Senador de la República. Fue electo en el periodo 2018-2024, pero no ejerció los 6 años completos.

Tomó posesión en agosto de 2018 y pidió licencia el 2 de diciembre de 2018, para asumir la delegación federal del Bienestar en Querétaro.

Regresó al Senado el 4 de noviembre de 2020. Su tiempo efectivo como senador fueron 4 años y 1 mes.

En esos 49 meses en la Cámara Alta, Herrera habría cobrado más de 5 millones de pesos de dieta. Sin contar aguinaldo, prestaciones ni apoyos legislativos.

Éste (muy) poco productivo morenista radical (bueno para la grilla callejera y digital, y no para legislar) ha cobrado cerca de 8 millones de pesos, en los últimos 7 años como legislador morenista.

Sin propuestas firmes o concretas. Su carrera política ha transitado sumergido, en la grilla política.

Desde su oposición al proyecto “El Batán” (con el que pretendía Kuri regenerar agua para garantizar su abasto -a los queretanos- los siguientes 30 años); Herrera endureció su radical y cotidiano afán de dividir.

“…Claudia no manda en #Querétaro” sentenció en aquella ocasión, ante el apoyo de la presidenta Sheinmaun al proyecto hidráulico.

Gilberto se pelea con todos.

Está divorciado de cualquier intención de fortalecer la causa de sus compañeros morenistas en Querétaro.

Los boicotea. Su interés es personal: destruir y destruir.

Con suma puntualidad lo describió el diputado federal #4T Luis Humberto Fernández; cuano Herrera operó para impedir que se aprobará la Reforma Judicial en el Congreso local, y para oponerse a que Sinhué Piedragil presidierá ese poder.

“…¿por qué el afán de convertir los éxitos de #Morena en fracasos?”, señaló Luis Humberto, sin mencionar su nombre.

Gilberto es el principal lastre de Morena en Querétaro, y uno de los legisladores más inproductivos de México. La grilla esconde su (evidente) incapacidad legislativa.

X e Instagram: @PedroPabloTR

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