Con motivo al Día de la Danza, vale la pena recordar el trabajo que ha realizado Juan Carlos Sosa, como uno de los representantes más destacados de esta disciplina en nuestro estado. Con orgullo y entrega, ha impulsado a mantener viva la pasión por la danza en todo momento.
El día de ayer, se cumplieron los primeros diez años de la apertura de la Licenciatura en Danza Folklórica Mexicana de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro, proyecto concebido desde sus inicios por el bailarín, coreógrafo, coordinador y director Juan Carlos Sosa, y fundador también de diversos proyectos, entre ellos el Ballet Folklórico del Municipio de Querétaro y la Licenciatura en Danza Folklórica, quien el día de ayer develó su placa conmemorativa a lado de Sergio Rivera, Director de la Facultad de Artes, José Olvera, Secretario Académico, Cristóbal Ramírez, Elvira Pantoja, Eduardo Ángeles y Josefina Arellano, estos últimos docentes de la Licenciatura
Juan Carlos Sosa, es testigo de que cuando se tiene voluntad se puede lograr materializar grandes ideas. Fue un 28 de abril de 2016, cuando el H. Consejo Universitario aprobó la creación de este programa educativo, realizado en tiempos de Gilberto Herrera. Lo que en su momento surgió como un pretexto de inicio de campaña, hoy es una realidad consolidada que ha rendido frutos durante un lustro.
En sus inicios, la licenciatura enfrentó el reto de conformar su primera matrícula, para poner en marcha este proyecto académico. Con una duración desde su creación de cuatro años, se trata de la única licenciatura en el Bajío, con una línea especializada en danza folklórica mexicana.
Aunque desde hace más de 90 años, la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello, abrió sus puertas como la primera institución formal de danza en México. Sin embargo, el trabajo realizado en Querétaro, bajo la dirección de Sosa ha dejado huella. En el ámbito académico, el impulso de figuras como Cristóbal Ramírez, José Olvera Trejo, secretario académico y Sergio Rivera, director de la Facultad de Artes, ha sido fundamental para el fortalecimiento de esta licenciatura.
El ingreso de este programa, es anual: la convocatoria se publica a inicios del mes de enero, el curso propedéutico se realiza durante Semana Santa, y los resultados permiten a los aspirantes integrarse en julio. Como dato curioso, vale recalcar, que es importante que las personas interesadas en este programa, deben contar con una base técnica de la danza, lo cual es indispensable para avanzar en las distintas disciplinas que conforman el resto del plan de estudios de esta licenciatura.
Aunque al principio resultaba un poco complejo entender este programa, fue a partir del 2019 –durante la pandemia- que Sosa, crea, “El ballet folklórico”, hoy grupo representativo de la licenciatura, que tiene como finalidad la de apoyar a los chicos a liberar su servicio social y les ha servido para fortalecer sus habilidades escénicas.
Con ello, es que lograron que un año después de su creación, la Asociación de Mexicanos en Castilla y León, ubicada en la ciudad de Valencia, España, arropara este proyecto para difundir el trabajo realizado por estos jóvenes artistas. Y es así como comenzó su proyección de internacionalización, que posteriormente se extendió a Portugal. A nivel nacional, han llevado su propuesta a estados como Tlaxcala, Chiapas, Oaxaca, en la Ciudad de México.
El fin de semana pasado, con motivo a los 300 años de los arcos, el Ballet Folklórico, realizó una presentación de su trabajo, dejando claro que, esta licenciatura, no solamente forma bailarines o promotores culturales, sino que con su energía arriba del escenario, nos ayudan a entender la pasión que ellos tienen por nuestras tradiciones, las cuales vale la pena seguir preservando, para no perder nuestra identidad.
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