México tiene 11 tipos de ecosistemas, donde crece flora y fauna típica de la zona, atrayendo a miles de turistas. La semana anterior, nos hicimos del 12º ecosistema, que consiste en el crecimiento acelerado de boyas enormes de plástico con un recubrimiento de púas en el Río Bravo, entre Eagle Pass y Piedras Negras. Este ecosistema no surgió de la mutación de la flora y fauna mexicana, sino que fue el regalazo del gobernador de Texas, Greg Abbott. ¿La razón de crear este muro flotante, según Abbott? Construir un muro y añadir un centenar de barreras más para evitar en la medida de lo posible el cruce de inmigrantes ilegales en suelo estadounidense es una respuesta al rechazo de endurecer las medidas antimigratorias por la administración de Joe Biden.

Pero hay una razón más, que no viene directamente de nuestros vecinos de habla inglesa, sino de aquí mismo: la falta de soberanía nacional. De acuerdo con medios de comunicación, la canciller mexicana entrante, Alicia Bárcena, mencionó que el colocar las boyas a manera de muro flotante, viola el tratado de aguas de 1944, un acuerdo bilateral entre México y Estados Unidos que acordó la repartición de aguas, otorgándole a México dos tercios de la distribución de las aguas de la cuenca del Río Bravo, mientras que a Estados Unidos le tocó el tercio restante.

¿Qué implicaciones tiene colocar un muro flotante entre México y Estados Unidos? Más allá de la violación de tratados internacionales, y de arriesgar aun más la vida de las y los migrantes, deja al descubierto la enorme deficiencia de las políticas migratorias de México, y sobre todo, de la soberanía nacional. Houston, tenemos un problema. Y uno muy grande. Pero el problema no es que el flujo migratorio irregular haya incrementado de forma exponencial a través de los años, el problema no es quien migra, sino la debilidad del aparato estatal que es incapaz de sostener esa migración. Y tan es incapaz de sostenerla, que un representante republicano consideró buena idea la intervención militar en México para “ayudar” con los cárteles de droga.

La lógica tanto de Crenshaw, como de Abbot señala que los cárteles de droga, además de tener por objetivo manipular a las y los ciudadanos estadounidenses para envenenarse con fentanilo; trafican con las y los migrantes irregulares. Los funcionarios estadounidenses criminalizan a través del discurso, a quienes se ven forzados y forzadas a tomar esta opción y aseguran que es un problema tan grande que está casi a la par del tráfico del fentanilo. Más allá del discurso xenófobo y de supremacía blanca, y sobre todo de la estrategia de intromisión propuesta por el representante; está la poca soberanía que tiene México, el endebilísimo aparato estatal para la regulación de la migración y líderes de estos espacios y estructuras que evidentemente, no dan el ancho.

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