Autora: Ana Sofía Apodaca Cabrera
¿Alguna vez han criticado u opinado sobre tu cuerpo? ¿Te han hecho sentir mal por el cuerpo que tienes? ¿Lo has querido modificar de alguna forma?
Cuando bajas de peso, ¿qué te suelen decir? …. ¿Por qué, en ocasiones, asociamos la delgadez con la belleza y el cuidado?
Este tipo de preguntas se relacionan con un acontecimiento viralizado hace unos días: el caso de la cantante Yuridia con la conductora Paty Chapoy del programa de espectáculos “Ventaneando”.
Un caso mediático que requiere reflexión: Yuridia, Paty Chapoy y la CONAVIM
Los acontecimientos de Paty Chapoy con Yuridia plasman una realidad que se ha aceptado, interiorizado, normalizado y permeado en cada uno de nuestros entornos: las opiniones, críticas e insultos hacia el aspecto físico [en este caso de las mujeres] que promueven estereotipos corporales de belleza, perjudicando a la salud.
Ya la CONAVIM lanzó un comunicado el 11 de febrero de este año, condenando las declaraciones realizadas por Paty Chapoy hacia la cantante en el programa Ventaneando:
[...] No obstante que ya han pasado varios años desde que fueron vertidos dichos comentarios, han servido para fomentar una cultura discriminatoria en la sociedad, toda vez que la “gordofobia” limita el acceso al ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres con cuerpos no hegemónicos, afectando su salud mental, capacidad de desenvolvimiento social, acceso a oportunidades laborales y hasta puede derivar en trastornos alimenticios como son la anorexia, la bulimia o el sobrepeso (Conavim, 2023).
Pareciera que aún no comprendemos la magnitud a la que una crítica del cuerpo puede llegar a ser y significar: violencia. Y peor aún, pareciera que los programas en los medios de comunicación no comprenden el grado de violencia al que pueden llegar a plasmar, normalizar y legitimar.

El hecho de que una conductora de alto poder mediático, tenga la facilidad de hablar y expresarse con libertad criticando el cuerpo de una mujer, nos dice que la gordofobia es algo que se vive diariamente, de manera interiorizada. Principalmente, en relación al cuerpo femenino.
Entendamos la gordofobia
La gordofobia, como dice Cottais et al. (2021), parte de un sistema opresor que genera narrativas de odio dirigido a las personas que no poseen estándares ideales de belleza corporal, lo que genera y caracteriza a la gordura como algo negativo y que debe evitarse, sin considerar temas sobre la salud física y mental y justificando las opiniones y comentarios, así como la discriminación hacia el cuerpo de las personas fuera de los estándares.
Recordemos que esta situación ya está plasmada en la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Para el caso particular de Yuridia, se contempla la violencia mediática:
ARTÍCULO 20 Quinquies.- Violencia mediática es todo acto a través de cualquier medio de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva estereotipos sexistas, haga apología de la violencia contra las mujeres y las niñas, produzca o permita la producción y difusión de discurso de odio sexista, discriminación de género o desigualdad entre mujeres y hombres, que cause daño a las mujeres y niñas de tipo psicológico, sexual, físico, económico, patrimonial o feminicida.
La violencia mediática se ejerce por cualquier persona física o moral que utilice un medio de comunicación para producir y difundir contenidos que atentan contra la autoestima, salud, integridad, libertad y seguridad de las mujeres y niñas, que impide su desarrollo y que atenta contra la igualdad (Diario Oficial de la Federación, última reforma 1 de junio de 2021).
A su vez, hablar sobre el aspecto físico de cualquier persona y en este caso las mujeres, implica considerar aspectos que parten de la cultura, involucrando temas sobre género. Como señala Esther Pineda (2020), durante varios años a las mujeres se les ha exigido estar y verse bonitas “para satisfacer los imaginarios masculinos en el contexto de una sociedad desigual y patriarcal” (p. 107). Reduciéndolas a un objeto: sexual, de consumo, de adorno, de mercantilización. Y que, en parte, las industrias [de belleza, farmacéuticas y de salud, tecnológicas, culturales, etc.] han cumplido un rol relevante.
La gordofobia y los cuerpos hegemónicos en redes sociales
Lo anterior traspasa al entorno online, en donde además puede presentarse la violencia digital (misma que también aparece en la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia).
En las redes sociales se suelen exhibir agresiones relacionadas con “la discriminación, desigualdad y violencia estructural existente en los entornos fuera de línea” (Pedraza, 2019, p.52). Esto participa en la percepción que se tiene de una misma; las propias prácticas en redes y la vinculación con nuestros significados y valores culturales en el entorno toman un papel en la construcción de la propia imagen corporal.
Sin olvidar que los comentarios (positivos o negativos) sobre el cuerpo [online y offline] denominados “fat talk” (Cruwys et al., 2016) contribuyen a la reproducción de estereotipos corporales y de género, mismos que influyen en la cosificación del cuerpo femenino y problemas de salud (como insatisfacción corporal, baja autoestima, Trastornos de la Conducta Alimentaria, etc.) desde pequeñas (Pineda, 2020).
Por lo tanto, esto no solamente va de la decisión de opinar o no sobre el cuerpo; también va de nuestras propias acciones en el entorno, de la actividad en redes sociales, así como de las industrias mediáticas y tecnológicas que permiten y promueven la cosificación e hipersexualización de las mujeres, entre otros aspectos.
¡Del cuerpo ajeno, no se opina!
Más allá de lo ocurrido con Yuridia y Paty Chapoy, les invito a reflexionar acerca de las razones por las que no hay que opinar sobre el cuerpo y sobre el significado que tiene el cuerpo gordo en las mujeres.
Para nosotras: ¿Cuál es nuestro valor como mujer? ¿Qué significa ser una mujer gorda? Además, ¿por qué nos sentimos capaces de opinar o criticar sobre el cuerpo de las demás? Por ejemplo, recordemos también el caso reciente de Michelle Rodríguez, al ser criticada por su apariencia física tras aparecer en una portada de revista.
Espero que con este texto puedas reconocer que el hecho de que critiquen e insulten tu cuerpo, es discriminación y es reconocida como violencia. El caso de Yuridia nos enseña que esto forma parte de las acciones violentas normalizadas que atentan a la salud de cada una de las mujeres.
Si pasas por algo parecido, no estás sola. Y si sueles comentar sobre el cuerpo de las demás personas, por más positivo que sea, te invito a no hacerlo y opinar de una forma que no involucre el aspecto físico.
¡Alto a la violencia! Dejemos de opinar sobre los cuerpos ajenos
¿Te preocupa la salud de la otra persona? Lo mejor que puedes hacer es omitir los comentarios sobre el cuerpo, pues la apariencia física no define la salud. La salud no se refleja en el peso, por más difícil que nos sea pensarlo de esta forma, pues social y culturalmente lo hemos aprendido así.
Mereces ser reconocida (y reconocerte) más allá del cuerpo que tienes. Por ejemplo, por las acciones que haces en el día a día, por la resiliencia que tienes para afrontar las situaciones, por las decisiones que has tomado y no tomado, por lo buena amiga que eres. En fin, hay más que decir sobre las personas sin implicar un comentario en relación al cuerpo. Podemos profundizar en las virtudes y talentos particulares de cada una de nosotras.
Recuerda que vales más que lo que te dicen o no sobre tu apariencia física. Tu valor no radica en el cuerpo que tienes, mereces aceptarlo y respetarlo.
Pareciera que es algo tan simple, pero aún falta mucho que hacer como sociedad.
Ana Sofia Apodaca Cabrera
Estudiante de la Maestría en Comunicación y Cultura Digital;
investiga las significaciones de la imagen corporal en redes sociales y
trabaja con mujeres diagnosticadas con TCA.
Es licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California
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Referencias
Cottais, C. Pavard, J. y Sánchez, M. (2021, 19 de julio). La gordofobia, una discriminación omnipresente y socialmente aceptada. Grow. Generation for Rights Over the World. https://www.growthinktank.org/es/la-gordofobia-una-discriminacion-omnipresente-y-socialmente-aceptada/
Cruwys, T., Leverington, C. T., & Sheldon, A. M. (2016). An experimental investigation of the consequences and social functions of fat talk in friendship groups. International Journal of Eating Disorders, 49(1), 84–91. https://doi.org/10.1002/eat.22446
Pineda, E. (2020). Bellas para morir: estereotipos de género y violencia estética contra la mujer. Prometeo libros.
Ley General de Acceso a Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Diario Oficial de la Federación (última reforma 18 de octubre de 2022) https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGAMVLV.pdf
Pedraza, C. (2019). Cibermisoginia en las redes sociodigitales: claves para el análisis desde la masculinidad. Cuestiones de género: de la igualdad y la diferencia (14), pp. 51-66. e-ISSN: 2444-0221
Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim). (2023, 11 de febrer). Medios de comunicación deben fomentar una vida libre de violencia para las mujeres. Secretaría de Gobernación. https://www.gob.mx/segob/prensa/medios-de-comunicacion-deben-fomentar-una-vida-libre-de-violencia-para-las-mujeres-326080?idiom=es
























