A partir de este mes, el Centro Cívico inauguró un espacio dedicado a la cultura y las artes. Se trata nada menos que del mismo espacio que anteriormente era dedicado para llevar a cabo las sesiones de cabildo, el cual hoy se transforma en un lugar destinado a la expresión artística.

Para realizar la apertura de este lugar, se eligió a Víctor López, reconocido artista de origen oaxaqueño, egresado de la Facultad de Artes, de la UAQ, quien cuenta con más de 25 años de trayectoria dentro del grabado.

Víctor, forma parte de la lista de artistas gráficos contemporáneos con reconocimiento a nivel nacional e internacional. Ha impulsado algunos espacios de producción colectiva, donde con su retórica se ha visto fortalecido el diálogo artístico experimental, a través de una creación colaborativa como miembro fundador de “La madriguera gráfica” y la “Casa Galería Víctor López”, donde ha formado una escuela de talentosos artistas en el ámbito de la gráfica.

Parte del sello distintivo es su sencillez, así como lo impecable de su técnica. En esta ocasión, presenta diez piezas gráficas, en gran formato que transportan al espectador a distintos rincones de las tierras oaxaqueñas, lugares que siguen vivos en su imaginario, lugares que te abrazan y que, de alguna forma, con su colorido, nos remonta a la icónica estampa japonesa como la obra de “La gran ola de Kanagawa”, de Katsushika Hokusai.

Por experiencia propia, puedo decirles que esta iniciativa que ahora tiene el municipio de Querétaro, al destinar un espacio para la cultura, es un gran acierto, ya que lamentablemente en espacios como museos o galería no siempre reciben la misma afluencia de público. Vale la pena recordar que el municipio de Corregidora fue precursor de este tipo de acciones en el Centro Municipal Candiles, donde, además de realizar trámites gubernamentales, era posible disfrutar de exposiciones de importantes artistas plásticos. Ojalá esta iniciativa pudiera retomarse nuevamente y replicarse en otros municipios del estado.

Por ahora y hasta el mes de mayo, no hay que perder la oportunidad de conocer los murales gráficos de Víctor, varios de los cuales pertenecen a colecciones privadas, por lo que vale darse una vuelta antes de finalizar esta exposición temporal.

Esmaltes al fuego y metal

Otra de las novedades que llegan, y que vale la pena conocer, es la exposición de esmalte al fuego y metal, titulada “Lux Interna, el reflejo habitado”, organizada por María del Mar Marcos Carretero, y presentada en la fundación Aldhebarán, ubicada en Melchor Ocampo 39 sur, Centro Histórico.

Esta exposición se basa en una técnica ancestral de la cual no se tiene un registro exacto de su origen; sin embargo, se estima, que cabe la posibilidad de tener más de 3 mil años de antigüedad. Por ello, resulta poco común encontrar trabajos como estos, especialmente para un mundo tan acelerado como el de ahora.

Debido a su nivel de complejidad, vale la pena reconocer el trabajo que se muestra en esta exposición, ya que estados como Querétaro, CDMX y Puebla, son de los pocos que aún dedican tiempo y compromiso a preservar esta técnica y mantenerla vigente.

Ameyali Cruz, Ana Laura Escobedo, Emilio Guevara, Apolo Shaid, Belén Buendía, Laura Padilla, Antonio Rojas, Marco Maldonado, Ariadne Rodríguez, Haydee Núñez, Kenia Guerra, Fernanda Herrera, Odette Ortega, Melanie Salmerón, Karen Domínguez, Fátima Hernández, Vanesa Dávila, Lucero Calva, Mauricio Moreno, Montserrat Robles, Elizabeth Rodríguez y Camila Cazares, fueron los responsables de llevar a cabo muestra de esmaltes, perteneciente a la Licenciatura en Artes Plásticas de la Facultad de Artes de la UAQ. Cada uno de ellos, con gran paciencia y dedicación, invirtió un mínimo de 25 horas en la elaboración de sus piezas, de formato 10 x 10 cm. Sin duda se trata de un trabajo que refleja la trascendencia de una técnica que exige mucho talento, aunado a la precisión, paciencia y constancia para lograr el resultado que se ve dentro de Lux Interna y que podrán verla hasta el 8 de mayo.

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