Nuevamente, nos referimos a la inteligencia artificial y a lo crucial que resulta para los modelos de negocio, particularmente para el sector de las franquicias. De entrada, los expertos advierten a las marcas que no deben adoptar la IA únicamente por decir que cuentan con ella, sin embargo, el verdadero reto consiste en construir una firma que se vuelva más inteligente a medida que crece.
La inteligencia artificial ha pasado rápidamente de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta operativa para las franquicias. El debate ya no gira en torno a si sus propietarios deberían utilizarla, sino a dónde implementarla, qué procesos automatizar, qué datos recopilar y cómo aprovechar la tecnología para ayudar a los inversionistas a mejorar su gestión.
Quizá la forma más sencilla de comprender su potencial sea dejar de preguntar «¿qué podemos reemplazar?» y comenzar a cuestionarnos «¿qué nos está impidiendo crecer?». Ahí es donde la IA puede marcar una diferencia.
Los franquiciatarios suelen dedicar buena parte de su tiempo a capacitar empleados, responder a clientes potenciales, elaborar informes, gestionar tareas administrativas e interpretar datos de rendimiento. Cada vez más, la automatización puede facilitar estas actividades. Sin embargo, hay algo que no debemos perder de vista: la tecnología no debe reemplazar la esencia del negocio.
Las herramientas de IA pueden ayudar a gestionar y dar seguimiento a clientes potenciales, analizar conversaciones de ventas, identificar ubicaciones con dificultades y revelar información que, de otro modo, permanecería oculta en los informes. La oportunidad no consiste simplemente en ahorrar unos minutos en una tarea, sino en generar, a gran escala, procesos más consistentes para cientos de franquiciatarios.
Una marca de franquicia moderna debería ser capaz de conectar la información de sus distintas ubicaciones, identificar patrones y traducir esos hallazgos en decisiones concretas.
No obstante, la adopción de IA en el sector está creciendo más rápido que la capacidad de la industria para demostrar su impacto. En el mercado estadounidense de franquicias, el 52 % de las marcas ya utilizaba herramientas de inteligencia artificial en el desarrollo de sus modelos; sin embargo, el 68 % reconoce que todavía es pronto para determinar si esta tecnología está generando un mayor número de acuerdos de expansión.
Las franquicias que logren prepararse para el futuro en 2027 no serán necesariamente aquellas que más utilicen inteligencia artificial, sino las que sepan exactamente dónde genera valor, conviertan sus datos en acciones concretas y, sobre todo, preserven las capacidades humanas que hicieron que el negocio valiera la pena franquiciarlo.























