La mayoría de los emprendimientos consideran la protección de la propiedad intelectual como un gasto, en lugar de identificarlo como una inversión, lo que lleva a que las personas prefieran primero arrancar su negocio y si tiene éxito posteriormente lo llegan a proteger, o en el peor de los casos, se preocupan en registrar su propiedad intelectual cuando alguien más les demanda por que están utilizando su marca.

El pato Merlín es el mejor ejemplo de cómo las oportunidades de negocios no esperan y que siempre es posible tener que iniciar una defensa de aquello que no se protege adecuadamente, dentro del trade dress o imagen comercial. Un pato que causó sensación en este Mundial de Futbol es y fue utilizado como parte de los promocionales de diversas empresas, aprovechando que no existía un registro de este, lo que lleva a un ejercicio jurídico complementario para demandar una compensación económica a favor del titular de los derechos de la marca El pato Merlín.

Un pato domesticado a quien le colocan diferentes atuendos, que han posicionado a través de redes sociales, sin una planeación o estructura, pero si con presencia en internet, sin una adecuada proyección en márketing y con ausencia de asesoría jurídica para sus propietarios, se convirtió en la imagen de varias empresas y negocios, al contar con un escenario idóneo gracias al atuendo con la playera de la selección mexicana, así como la peculiaridad mediática por la celebración del Mundial en la ciudad de México.

Esta oportunidad llevó a que actualmente existan por lo menos 3 diferentes personas ajenas a los propietarios del pato domesticado, quienes presentaron diversas solicitudes del registro de marca en diferentes categorías, en diferentes ciudades, con muy poca diferencia en cuanto a la fecha y hora de ingreso, todas recién se ingresaron en el mes de junio, en diferentes clases, como clases nominativas, lo que no impide que puedan presentarse más solicitudes.

Gracias a la atención enfocada a El pato Merlín, por lo menos 3 personas ajenas a los propietarios del pato domesticado presentaron diferentes solicitudes de registro de marca. Las solicitudes se ingresaron en diferentes categorías y ciudades, con diferencias mínimas en cuanto a las fechas y hora de ingreso, todas fueron ingresadas durante el mes de junio del presente año y abarcan diferentes categorías del clasificador de Niza, aprovechando únicamente uno de los tipos de posibles marcas.

Aun cuando ya se presentaron estas solicitudes, pueden presentarse nuevas solicitudes, lo que refleja el interés de terceros para proteger y aprovechar la imagen relacionada con el pato, lo que puede generar conflictos legales o administrativos relacionados con los derechos de propiedad intelectual.

Ahora el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) se dará a la tarea de realizar los adecuados filtros para verificar que se cumplan con los requisitos señalados por la ley, la cual deberá ser exhaustiva y analítica, ya que ninguno de los requisitos legales indica ser propietario de un ave acuática o que se considere injusto.

Todos los emprendimientos deben considerar en su creación de negocio o producto, la protección legal de su imagen comercial, no pensar solo en el branding o proceso estratégico de construcción, gestión y desarrollo de una marca, sino en su adecuado registro, el cual siempre debe contar con el acompañamiento y asesoría de especialistas jurídicos.

https://acervomarcas.impi.gob.mx:8181/marcanet/vistas/common/datos/bsqDenominacionCompleto.pgi

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