Estudié la Licenciatura en Derecho en la Universidad Autónoma de Querétaro y desde el inicio de mis estudios universitarios tuve la fortuna de ir conociendo el actuar del Poder Judicial del Estado y el Poder Judicial de la Federación, y con su actuar siempre se distinguieron de ejercer las facultades jurisdiccionales que les otorga la Constitución y las leyes que de ella emanan, conociendo las personas que ejercían el cargo tanto de jueces, magistrados e incluso ministros, así como el personal de apoyo desde los intendentes hasta los secretarios de acuerdos y los de estudio y cuenta.

Tuve la fortuna de compartir él aula con quienes se han desempeñado desde meritorios, secretarios, secretarios de estudio y cuenta, jueces, magistrados y ministros tanto a nivel estatal como a lugar estatal y en el claustro de maestros a personajes con largo y gran desempeño en dicha función, incluso alguno de ellos uno de los pilares que se tienen en la construcción de lo que ha sido la legislación electoral y los árganos impartidores de justicia electoral.

En mi práctica de abogado litigante, que inicié desde el inicio de la Universidad hasta que incursione en la responsabilidad política, pero que espero en un futuro retomar, tuve siempre la certeza que los actos de unos y otros estarían ajustados a Derecho, confíen en las resoluciones que se dictaban hasta la tercera instancia o sea el Poder Judicial de la Federación y donde en la mayoría de las veces ratificaba en la primera o segunda instancia y muy pocas veces la jurisdicción federal llegó a rectificar a lo sucedido en las otras instancias.

Como funcionario estatal, Secretario de Gobierno, siempre me desempeñé con respeto en su vida interna institucional y en las resoluciones en que se involucraron los actos del Poder Ejecutivo Estatal, así como en la determinación autónoma de quienes encabezaron las áreas de gobierno y administrativas, e incluso cuando se dio el proceso del nombramiento de los magistrados en sustitución de algunas vacantes, siempre también respetuoso fuimos del Poder Legislativo.

También como Secretario de Gobierno, acompañé en la concreción de la donación. Del terreno donde actualmente se encuentra la sede de tribunales y juzgados federales en el Centro Sur de nuestra ciudad, sabedor de cuál era el tipo de construcción que realizaba el Poder Judicial gracias al aporte que venía del Fideicomiso que para construcciones y equipamiento lo tenían en su seno.

Son tan importantes las resoluciones del PJF, que gracias a sus determinaciones fue posible liberar uno de los terrenos que integran el Campus Universitario de la Autónoma de Querétaro y que pretendía supuestamente recuperarlo una vez que se habían cambiado las operaciones aeroportuarias, pero teniendo la certeza que no se estaba cometiendo una injusticia.

Como legislador federal me tocó participar en la aprobación de la Reforma a la Ley de Amparo reglamentaria de los artículos 193 y 107 e intervenir en la reforma a las orgánica del Poder Judicial 2021 que pretendía ampliar el periodo constitucional del Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, y lo cual advertí y que en noviembre de 2021 la propia Corte declarara inconstitucional.

Hoy se está presentando una reforma para cambiar la fecha de elección de lo que falta, pasándolo del 2027 al 2028, no así del 2030 o 2033, y establecimiento de un comité de evaluación de quienes pretendan dichos cargos. Pero también con esa reforma se pretende atentar contra el federalismo, ya que establece que necesariamente los estados deben ajustar su proceder a las bases, etapas y procedimientos que se tienen para el poder judicial de la federación. Lo que es un ataque frontal al federalismo y no debe permitirse.

Google News