Orgullosamente soy egresado de la Universidad Autónoma de Querétaro, siendo educado tanto em la Escuela Preparatoria y en la ahora Facultad de Derecho bajo el lema vasconcelista de “Educo en la Verdad y en el Honor y que considero haber y estar haciendo realidad en mi quehacer profesional, tonto en lo privado como en mis cargos públicos y habiendo tenido la fortuna de haber retribuido en algo de lo que me aportó impartiendo clases unos pocos años en las aulas de donde profesionalmente egresé.
En mi paso universitario entendí que la Universidad no es una simple fabrica de profesionistas ni un centro de capacitación técnica, sino en ser una real y verdadera comunidad de maestros y alumnos en búsqueda de la verdad, parta lo cual principalmente los maestros que conducen a los alumnos en esa tarea deben poseer una visión integral de lo que es el ser humano y del cosmos en su conjunto, evitando la excesiva fragmentación del conocimiento y la deshumanización en la formación de los estudiantes que egresan de sus aulas.
Hoy más que nunca sigue vigente ese propósito universitario para la preservación y desarrollo de la cultura, siendo un espacio donde se resguarde y florezca la cultura de nuestro pueblo. Se debe además abogar por una educación que no solo dote de habilidades técnicas, sino que despierte la verdadera vocación de los hombres y mujeres que acuden a ella, alineando su profesión con u sentido ético y de trascendencia personal principalmente que comenzamos a adentrarnos en la era digital. Los universitarios como tal debemos transformarnos en guías sociales que ejerzamos la justicia y pongamos el conocimiento al servicio del Bien Común.
Por ello me dio un gusto enorme saber que con una holgada mayoría, muy superior a las dos terceras partes de los votos del Consejo Universitario hubiera sido electa la Dra. Silvia Lorena Amaya Llano parta un segundo periodo al frente de la Ama Mater queretano y que como fue su primer periodo este sea dentro de un clima pleno autonomía y dentro de un verdadero ser y quehacer universitario, para lo cual ha contado indudablemente con el pleno respeto del Gobierno del Estado que encabeza el licenciado Mauricio Kuri en estrecha colaboración de la Secretaria de Educación Martha Elena Soto Obregón.
Vino a mi recuerdo primeramente la reforma impulsada por el rector J. Guadalupe Ramírez Álvarez de la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Querétaro, para que entre otras particularidades la elección del rector fuera previo al inicio del año electoral en que se eligen a las autoridades municipales, estatales y municipales y así evitar entrar en ese juego electoral y desde luego lo que fue esa primera elección rectoral de 1976 en que me encontraba cursando mi último año de preparatoria.
Esa contienda la escenificaron los candidatos Gilberto Hernández Cabrera, por cierto Director de Ciencias Químicas y Álvaro Arreola Valdez< que terminaba su periodo como Director de Preparatoria ya que después de tres rondas de votación éste no obtuvo la mayoría calificada pero si la simple y con ella se dirigió a la Rectoría para que el Oficial Mayor Braulia Guerra Malo que estaba en funciones de Rector por el término del periodo de Ramírez Álvarez le tomara la protesta pero en flagrante violación a la normativa universitaria.
Ello provocó la airada protesta de varios universitarios, entre los cuales estábamos los preparatorianos cuyo presidente era Héctor B. Parra Rodríguez y protestamos con un movimiento de huelga por tres días en defensa de la Autonomía y de la normativa universitaria, que duró tres días ya que por un lado se dio el incendio de lo que era el Aula Magna de la Preparatoria y por otra parte del retiro de ambos candidatos, para que entrara en su lugar un tercero que fuera el doctor Enrique Rabel Fernández quien era Director de Enfermería, situación que se vivió muy similar en 1979 cuando ni Guillermo Herbert ni Mariano Amaya Serrano lograron las dos terceras partes del voto del Consejo Universitario y el tercero en discordia por consenso fuera electo Mariano Palacios Alcocer como Rector de la UAQ el 22 de Octubre de 1079.Le deseo lo mejor en su gestión a la Rectora Solvia Lorena Amaya Llano para que nuestra Alma Mater siga educando en “La verdad y el Honor”.























