Al concluir la denominada Cumbre en Defensa de la Democracia, en Barcelona, el ridículo y la escasez de representatividad de los asistentes han quedado palpables por varios hechos, pero destaca en particular que la opositora venezolana Corina Machado reunió más de 300 mil simpatizantes en Madrid.

Pobre asistencia, pobres mensajes, pobres propuestas y mucho, mucho cinismo, en lo que se distinguieron el anfitrión, el corruptísimo presidente del gobierno español, Pedro Sánchez; el no menos corrupto presidente brasileño Inazio Lula da Silva, el muy cínico y cuestionado colombiano Gustavo Petro y nuestra propia presidente mexicana, en un inocultable esfuerzo por intentar revivir el Foro de Sao Paulo/Grupo de Puebla.

Ningún dirigente europeo quiso estar presente, salvo 2 funcionarios de segundo orden, y el presidente español no ha ocultado sus intentos de liderear el grupo, algo que está por verse, por lo que no ha titubeado en reunirse con la presidente mexicana, sin tocar el tema de la exigencia de las famosas disculpas públicas que su predecesor exigió en 2019 y que ella ha reiterado. Muy pobre aparece la izquierda mundial para tener que recurrir a un Pedro Sánchez para que la lidere.

Ridícula la comitiva de unos 20 chairos que acudieron a un hotel de la capital catalana a darle la bienvenida a la dirigente mexicana y echarle porras. Ridícula la visita de Lula a la Basílica de la Sagrada Familia y sus imágenes difundidas supuestamente orando muy fervoroso, mientras no solamente encarcela opositores inocentes en su país, sino que denuncia que el neoliberalismo prometió prosperidad y entregó desigualdad e inseguridad, como si su propio modelo y su propio país no fueran ejemplo de lo que acusa.

En eso han resultado muy activos los corruptos gobernantes de izquierda, en sus intentos de generar imágenes y narrativas de post-verdad, pretendiendo descalificar a sus opositores y magnificando supuestos logros inexistentes en sus propias gestiones corruptas; hay que ver la propaganda que están desplegando en la Ciudad de México con ocasión del Mundial de futbol.

Líderes de países casi marginales y mensajes videograbados de Hillary Clinton, Barnie Sanders y el alcalde de Nueva York, el musulmán de izquierda Zohran Mamdani, completaron la reunión en la que se pidió por el respeto a la libertad de Cuba, al tiempo que se llamó a incrementar la “ayuda humanitaria” que le proporciona respiración artificial al agónico y corruptísimo gobierno cubano.

Dicen preocuparse por la grave crisis humanitaria por la que pasa la isla, pero no emiten una sola palabra de las causas de la crisis, ni de los remedios. Dicen defender la democracia pero no la piden para la isla, ni para Nicaragua.

Ridículos resultaron los llamados a respetar el orden mundial multilateral, la democracia y los derechos humanos, acusando a “la derecha” de atentar contra ellos, pero ni una palabra de los pactos con el crimen organizado de los gobiernos de Sánchez, Lula y el mexicano.

Para ser el primer viaje internacional de la presidente de México, resultó inútil al país.

Maestro en Administración Militar para la Seguridad y Defensa Nacionales

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