En México se han reportado 16 casos de contagio de las subvariantes BQ.1 y BQ.1.1, denominadas “perro del infierno”, por su rápida transmisión y mayor capacidad de contagio, que descienden de la BA.5, la cual fue una de las variantes del virus SARS-Cov-2 con mayor presencia a nivel mundial: Omicrón.

De acuerdo a las autoridades de salud, entre ellas el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Laboratorio Estatal de Salud Pública de Nuevo León, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, el Instituto Nacional de Medicina Genómica y la Unidad de Investigación Médica de Yucatán, los casos se han reportado en la Ciudad de México, Nuevo León, Baja California, Estado de México, Yucatán y Chiapas.

Las subvariantes BQ.1 y BQ.1.1 tienen mayor transmisibilidad respecto a cepas anteriores, de hasta en un 30% más; y los síntomas que desencadenan son tos, dolor de cabeza, fatiga, diarrea, congestión nasal, fiebre, malestar muscular, disnea y pérdida de olfato o gusto.

De acuerdo al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en la actualidad no existen datos epidemiológicos que indiquen una mayor gravedad de la enfermedad; no obstante, las mutaciones le han conferido a la subvariante BQ.1 una ventaja en la evasión del sistema inmune, así como una mayor propagación mundial.

Hasta el momento, Estados Unidos, Reino Unido y Francia, son los tres países que más casos de las subvariantes BQ.1 y BQ.1.1 han reportado. Su aparición se reportó por primera vez en Nigeria, en julio del 2022 y se ha propagado por 65 naciones.

“Aunque la cantidad de genomas reportado es bajo, es probable que exista un incremento en el número de casos asociados, tal y como se observó en EUA y Europa”, estimó la institución del gobierno de México.

De acuerdo al Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades se espera que entre mediados de noviembre y principios de diciembre de 2022, más de la mitad de infecciones se deban a estas variantes. Para comienzos de 2023, se prevé que más del 80% de los casos se deban a BQ.1 y BQ.1.1.

La subvariante BQ.1 tiene mutaciones en la proteína Espícula o Spike, específicamente en el dominio RDB, que le confieren evasión del sistema inmune del humano y una mayor afinidad al receptor, estas mutaciones están reportadas como: K444T, N460K, L452R y F486V.

Adicionalmente, existe la variante BQ.1.1 que contiene las mismas mutaciones de BQ.1 más la mutación R346T, la cual es compartida por la variante BA.5.

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