Seguimos con el rol de la IA dentro de los negocios. Aunque no lo creas, expertos consideran que quedarse un paso atrás puede ser bueno. Explican que existe una gran presión sobre los dueños de franquicias para que sean los primeros en adoptar sus herramientas, con la constante amenaza de que, si no se adelantan a su competencia, ya son un dinosaurio.

¿Cómo lo explican? “La realidad es que ir a la vanguardia puede ser peligroso. Si bien una marca puede lograr un éxito rotundo al ser la primera en probar algo nuevo, también es la forma más rápida de fracasar”. En el mundo de las franquicias, donde el objetivo es proporcionar un sistema estable y replicable para miles de inversionistas, fracasar no sólo perjudica a una unidad, sino a toda la red.

“Cuando un franquiciante se lanza de cabeza a una tecnología no probada, no es sólo un innovador, también hay que decirlo, es un conejillo de indias. La adopción temprana de nuevas tecnologías suele implicar una montaña rusa de éxitos y fracasos”. Por ejemplo, si bien los primeros bots o las herramientas de contacto automatizado pudieron haber ofrecido una ventaja competitiva momentánea, muchos usuarios iniciales se vieron atrapados en un entorno saturado y lleno de fallas que, en última instancia, dañó la reputación profesional de la marca.

En el sector de las franquicias, un error no afecta solo a una persona. Puede repercutir en cientos de sus establecimientos, causando graves problemas a sus inversionistas que buscan en la marca soluciones probadas y estables.

Explican que la razón principal para adoptar un enfoque mesurado es sencilla: la tecnología evoluciona a la velocidad del rayo, pero nuestro comportamiento no; y dejan en claro que no tiene por qué significar el quedarse atrás o quedar obsoleto. Significa ser un observador calculador. ¿Qué piensas?

Piensa en los menús digitales de pedidos automáticos en tu restaurante de comida rápida favorito. En teoría, son eficientes, dicen los expertos, pero en la práctica, suelen ser más lentos que una persona. “Te encuentras ahí, frustrado, intentando encontrar un plato específico mientras se forma una cola detrás de ti. La tecnología avanzó rápidamente, pero la experiencia del usuario y la comodidad del consumidor se quedaron atrás”.

La gente se adapta con el tiempo, no de la noche a la mañana. Si una franquicia fuerza un cambio tecnológico antes de que los consumidores estén preparados, corre el riesgo de perder a quienes mantienen el negocio a flote.

En la carrera por la automatización, el ganador no siempre es el primero en empezar, sino el que llega a la meta con su reputación y sus clientes intactos. ¡Ojo, franquicias! Mantengan un ojo en todo. La clave está en estar bien informado y realizar pruebas controladas antes de la implementación.

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