En el marco del Día Mundial de la Visión cuyo objetivo es la concientización de la ceguera evitable y su prevención, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en la entidad ratifica su compromiso para fomentar la advertencia en cuanto a la ceguera y así se suma a la campaña.

Este año todo el sector salud pretende que nadie se quede ciego si se puede evitar, y que las personas con pérdida de visión deban ser capaces de aprovechar el potencial de su remanente visual, señaló Rubén Reyes, del Hospital General del ISSSTE.

Informó que estimaciones actuales indican que el número de personas que viven con deficiencia visual significativa en el mundo es de 285 millones, de las cuales, 39 millones son ciegas y el 82% de las personas que viven con ceguera tienen 50 años o más. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que es posible evitar o curar un 80% de las discapacidades visuales, advirtiendo que si no se destinan recursos adicionales y no se ponen en marcha programas específicos, hacia el 2020 la incidencia global de la ceguera puede duplicarse, añadió.

Generalmente, la mayor prevalencia de discapacidad visual se observa en personas de 50 años de edad o adultos mayores de ambos sexos. Aunque la mayoría de las afecciones oculares que aquejan a este grupo pueden tratarse con facilidad, dijo.

Destacó que se están realizando un promedio de 700 consultas mensualmente y que las alteraciones oculares más comunes que presentan los pacientes que acuden al ISSSTE son glaucoma, cataratas y rinoplastías diabéticas. El servicio de optometría otorga 250 consultas por mes para quienes requieren el uso de lentes que les permiten gozar nuevamente de una vista normal, precisó.

Para prevenir a los pacientes acerca de este tipo de patologías que afectan los órganos visuales, Reyes señaló que las visitas médicas deberían ser de un periodo de 3 a 5 meses.

Subrayó que las personas que tienen estos padecimientos también son las que tienen enfermedades múltiples como hipertensión, diabetes, alcoholismo, tabaquismo y afecciones hereditarias.

El especialista confirmó que los factores medioambientales o externos pueden provocar síntomas visuales u oculares, pero no comprometer la visión. Un paciente puede padecer alteraciones o baja visión, pero son corregibles; se conocen como ametropías, que son la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía, las cuales se corrigen con lentes de armazón o de contacto, dependiendo de la edad del paciente.

En general, para mantener la buena salud de los ojos, Reyes recomendó, en principio, acudir de inmediato al servicio oftalmológico, pues hoy la oftalmología mexicana cuenta con los recursos tecnológicos.

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