La autoridad dice que todo está en paz a pesar de que los habitantes de las comunidades de Santa Isabel El Coto y El Coto, que se ubican a 25 kilómetros de la ciudad de San Juan del Río, dicen que vuelven cada vez más inseguras.

El secretario de Seguridad Pública Municipal, Raúl Rosales, sostiene que no hay problema alguno, mientras que maestras de las escuelas primarias, habitantes de la zona y propio regidor en el ayuntamiento sanjuanense, José Servando Miranda, coincidieron en que son agredidos por jóvenes del lugar.

Las profesoras aseguran que autoridades de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ) les prohibieron hablar con la prensa sobre estos hechos, pero su vida, afirman, es un calvario desde que toman el camino empedrado hasta las escuelas primarias, tanto de la comunidad que se encuentra primero, El Coto, como la que se encuentra al final, la de Santa Isabel El Coto.

La comunidad de Santa Isabel El Coto se encuentra a 25 kilómetros de San Juan del Río, para llegar a ella por la autopista 57 México-Piedras Negras hasta la carretera 120 San Gil-Amealco; y después a la carretera 431 Galindo Los Cués hasta la entrada al camino empedrado que lleva a la esta colonia que se encuentra a cinco kilómetros de la carretera 431.

“Tenemos prohibido por la USBEQ realizar cualquier comentario, para eso diríjase allá; existen muchas maestras interinas y temen que si hablan con los medios no se les den las plazas, pues tenemos que aguantarnos, pero la verdad sí corremos mucho peligro”, dice una de las maestras que pidieron en anonimato.

Narra que en reiteradas ocasiones les cierran el paso y los padres de familia han intervenido para defenderlas. “Vamos angustiadas durante los 10 minutos que dura el recorrido sobre el empedrado, cuando llegamos y cuando nos vamos, esto es a cualquier hora”.

Los trabajadores de la educación de ambas comunidades aseguran que los jóvenes toman bebidas alcohólicas, se drogan desde temprano y atacan a quienes pasan por ahí.

“En estas dos comunidades ya es común y se sabe que existe mucha drogadicción. En el camino usted puede observar desde las siete de la mañana que en diferentes puntos hay jóvenes tomando y drogándose, en el momento que circulamos (por la comunidad) sí corremos mucho peligro al ser mujeres”, refirió una de las profesoras entrevistadas.

Explicó también que las autoridades “no hacen nada” y dijo que los afectados han hablado con la policía municipal, “pero estamos en una loma, se ve a lo lejos cuando ingresan las patrullas que llegan con las luces encendidas, ellos (los jóvenes) los identifican de inmediato y huyen del lugar en el que están. Para cuando llegan los elementos de seguridad los muchachos ya no están y los elementos se van”.

Los habitantes del lugar temen hablar y denunciar por miedo a ser atacados por los “vándalos”, quienes son conocidos por la gente, sin embargo a la fecha no se ha hecho nada por detenerlos.

El regidor José Servando Miranda aseguró que hay falta de seguridad en las comunidades y también se carece de otros servicios como el alumbrado público. Dijo que tan solo en estas dos comunidades hay por lo menos “dos bandas de vagos que molestan a la población en general”.

El regidor llamó a las autoridades a actuar y destacó que detrás del escritorio nunca se conocerán los problemas, por lo que es necesario que se atienda a la ciudadanía en la calle.

“Las maestras salen en el turno vespertino y corren todos los peligros de las bandas de vagos que existen en la población de El Coto. Esos vagos son los que molestan a las profesoras, les han cerrado el paso a su vehículos cuando vienen bajando de la comunidad y ellas han tenido necesidad de que algunos vecinos las apoyen para rescatarlas de la molestia que hacen esos vagos”, aseveró el regidor Servando Miranda.

El integrante del cabildo municipal manifestó que, históricamente, las unidades de las corporaciones de seguridad son apedreadas en esta zona en donde se carece de luminarias y por eso muchas veces los policías prefieren no ir, por temor.

Por su parte los habitantes aseguran que estas localidades se han convertido en un foco rojo, debido a la nula vigilancia que hay por parte de las autoridades municipales encargadas de orden y reconocen que las profesoras que salen del turno vespertino corren peligro.

El regidor narró que al preguntar al secretario de Seguridad Pública Municipal, Raúl Rosales, sobre este problema, le respondió que no ha recibido en su escritorio ninguna petición por parte de los habitantes.

Agregó que le respondió que el trabajo no se hace en el escritorio y hay que visitar las comunidades para conocer y poder solucionar los problemas que aquejan a la ciudadanía.

“Es eso precisamente cuando trabajas detrás de un escritorio no puedes saber lo que pasa afuera, conozco la problemática de San Juan del Río y no necesito que me llegue a mi escritorio un documento para resolverlo, yo creo que el señor secretario debe poner especial atención a eso”, consideró el regidor.

Google News

TEMAS RELACIONADOS