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En esta inteligente y satírica novela, Enrique Berruga Filloy explora la descabellada posibilidad de la unión, de una vez y para siempre, de México con Estados Unidos. ¿Te imaginas la fusión de los tacos con las hamburguesas?
23/10/2017
04:13
Karla Castillo

A poco tiempo de las vísperas electorales en nuestro país, Enrique Berruga Filloy, diplomático y ex embajador de México ante las Naciones Unidas, realiza una gira alrededor de la República con la intención de presentar su quinta novela literaria, El american dream.

El Club de Industriales recibió a ciudadanos interesados en temas sociales y políticos, así como seguidores del trabajo del profesor. Dicho manuscrito trata de manera impecable el fenómeno de la corrupción por medio de romance, salud y otros factores.

“El texto salió como de corrido, nació de la preocupación de saber a dónde va nuestro país, de observar que sí hay consecuencias internacionales”, comentó Berruga Filloy ante los presentes.

Por más de una hora, el escritor explicó las analogías que se encuentran en El american dream, invitó a los asistentes a leer el libro, pero sobre todo a tener conciencia sobre la decisión que tomaremos individualmente en las próximas elecciones de 2018.

“Cuando vemos que se empiezan a perder millones de pesos en dependencias gubernamentales, que hay cuestiones extrañas en las explicaciones de los recursos nos empezamos a preocupar como mexicanos y está bien, es parte de nuestra crítica”, explicó

Además respondió preguntas referentes a la actual relación que tiene nuestro país con la nación vecina, dijo que somos testigos de una de las administraciones más desorganizadas y disfuncionales que ha tenido Estados Unidos, pero que lo importante para el gobierno y la sociedad mexicana es analizar cómo impacta o qué argumentos podría tener frente a México.

“Lo que está en las páginas de este libro es mucho de lo que yo creo que están pensando en Estados Unidos, es la pesadilla mexicana más completa que ponemos tener, nuestra corrupción no es un tema privado, y tenemos un vecino nervioso en los asuntos internacionales. Se hace todo un escenario basado en esto”, narró ante los espectadores, que interesados afirmaban con la cabeza.

El american dream invita a reflexionar sobre la situación que vivimos y la responsabilidad que conllevan nuestras acciones sociales, es un libro que indaga en una crítica política ad hoc a lo que está por enfrentar México.

¿Se cumplió su expectativa respecto a los espectadores queretanos?

—EB: Estoy encantado de la reacción y la respuesta de la gente en Querétaro, sin duda refleja por que el estado va tan bien, se nota un nivel diferenciado.

¿Cuáles considera que deben ser las características de un buen candidato?

—EB: Tienen que tener un compromiso con el estado, que sea creíble y que lo puedan transmitir en el electorado, quien nos parezca más honesto y más recto va a tener una ventaja grande. El tema de la corrupción aún nos enardece, así que importa mucho que no sólo que diga que va a luchar, sino que presente planes y actúe.

¿Es factible la elección de un candidato independiente?

—EB: El experimento de los independientes no sé si a la primera vez que se ponga a prueba vaya a tener éxito, lo dudo, los partidos todavía pesan mucho. Un independiente es muy difícil que tenga una estructura que lo permita llegar muy lejos en un país tan grande como México.

¿Cree que uno de los factores que daña esta sociedad sea la falta de lectura?

—EB: La falta de un pensamiento crítico no ayuda a un pueblo para transformarse. En la medida que estemos instalados entre el Twitter, que son 140 caracteres , no vamos a permitir un pensamiento favorable para alguien que lo use sistemáticamente, ni Octavio Paz escribe una cosa inteligente con 140 caracteres. Si no estamos instalados en eso, estamos viendo programas de chismes en la tv. Necesitamos una generación critica.

¿Cuál podría ser la influencia de los millennials en las próximas elecciones?

—EB: Es un fenómeno mundial, ya se vio que fueron los primeros que salieron con el tema del terremoto, es gente valiosa, con muchos pantalones, con buen corazón, es gente solidaria, no son estos autómatas que vez por la calle. Es una señal buenísima para México, esperemos que esa energía se pueda canalizar para el futuro del país.

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