En plena era digital, los antiguos discos de vinilo regresan para ocupar un lugar en las estanterías de las tiendas de discos y en las bibliotecas personales de los fans, quienes están dispuestos a pagar un poco más sólo para tener esas ediciones especiales.

“La venta mp3, carente de formato, hace que de cierta forma tenga sentido que los viejos formatos como el vinilo regresen, no sólo por la calidad de sonido, sino por ser un objeto tangible que le da valor a la música”, dice Guillermo del grupo español Vetusta Morla.

Artistas como Lady Gaga, Adele, Café Tacuba, Austin TV, Hello Seahorse, Radiohead, Depeche Mode,Daft Punk, entre otros, han lanzado sus versiones en LP, las cuales tienen un arte diferente y suelen contener algún track extra.

“Es un forma de tener una historia musical más real y humana. Vivir el olor del celofán, de la funda interior, sacarlo del empaque, colocarlo con amor sobre la tornamesa, aguardar a que suene, a través de la aguja, y dejarse llevar”, dice Pablo Queipo, periodista musical.

Algo que llamo la atención del más reciente material de los Tacvbos fue el nombre del disco que hacía referencia a esta antigua dinámica musical. El objeto antes llamado disco también fue lanzado en su versión vinil, cuyas características (un vinilo transparente) lo hacen atractivo para los seguidores.

Aunque estas nuevas formas de ofrecer el producto musical de algunos artistas podría parecer una tendencia en la industria musical, para algunos no es más que una moda pasajera.

“La industria musical no va a dar pasos atrás, primero porque el material para hacer los vinilos se nos está acabando (petróleo), además de que los reproductores de LP ya no son tan comerciales”, dice Marcus Cassani, antiguo ingeniero de corte de la RCA.

“Estamos regresando, más bien, a esta actividad de comprar el vinil más como un arte objeto. Sí tiene un costo diferente (para el público y para el artista), pero lo consideramos más una edición especial y convertirlo en un objeto de colección”, expresó Bonnz, integrante de Hello Seahorse!, quien se ha unido a esta idea de producir vinilos, con su producción Arunima.

Nostalgia rentable

Para Amaral también es una buena forma de volver al pasado y de dotar a su música de un valor agregado. “Sí en un poco caro producir un vinilo, sobre todo porque las máquinas que los hacían son raras y costosas, nosotros tuvimos que rentar una para poder hacer el nuestro pero, si por mi fuera, yo grabaría siempre en vinyl”, dice Eva Amaral, sobre su disco titulado Hacia lo salvaje.

El ingeniero Cassani considera que el problema no es hacer la grabación como tal, sino realizar la producción del disco físicamente. “Se tiene que hacer el proceso de prensado y grabado del vinilo, lo cual lleva algunas complicaciones teniendo en cuenta que esas máquinas ya no son comunes”, explica.

Hoy en día conseguir un vinilo de una banda reciente y mexicana no es tan costoso como sí se tratara de uno importado y de un artista internacional. En una conocida tienda de discos en México los precios pueden variar, el precio más barato es de 450 pesos, mientras que uno de los más caros oscila entre 800 y 900.

Para algunos coleccionistas o verdaderos seguidores de algunas bandas, gastar algunos pesos extras no es ningún problema, y menos si se trata de un trabajo especial, que suele incluir un arte diferente en la portada y hasta en el disco mismo.

“Los coleccionistas tienen un espíritu de lo tangible, ellos quieren cosas que ocupen espacio, además de que cuando algo se puede romper le da más valor”, comentó el español de Vetusta Morla.

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