El Festival de Cannes se posicionó hoy en favor del director británico Terry Gilliam en el conflicto que mantiene con el exproductor Paulo Branco, y denunció las "intimidaciones" de este para que The Man Who Killed Don Quixote no se proyecte en la clausura del certamen.

Alfama Films, controlada por Branco y antigua productora del proyecto de Gilliam, ha solicitado al juez que prohíba la exhibición de "The Man who Killed Don Quixote" porque, en su opinión, viola los derechos de difusión de la obra.

Cannes aseguró que no actuó a la ligera cuando decidió incluir la película en su selección oficial y denunció que Branco está dejando que su abogado "proceda a intimidaciones y afirmaciones difamatorias tan irrisorias como grotescas".

El festival, según el comunicado firmado por su presidente, Pierre Lescure, y su delegado general, Thierry Frémaux, "respetará la decisión" del tribunal que resolverá sobre esta demanda el próximo 7 de mayo "sea cual sea", pero reiteró su apoyo a Gilliam.

Los representantes del certamen destacaron que los abogados de Branco les han prometido una "derrota deshonrosa", y dijeron que la única derrota "sería ceder a la amenaza".

Lescure y Frémaux señalaron que cuando la película les fue presentada Branco les informó del litigio que le enfrentaba al cineasta británico, después de que estos rompieran su relación profesional en la preproducción del filme.

Cuando decidieron que The Man Who Killed Don Quixote cerrara el festival el 19 de mayo, fuera de competición, "nada se oponía a la proyección".

"Por lo tanto, no actuamos a la ligera", añadieron Lescure y Frémaux, que recordaron que Branco denunció hace años que el certamen no cumplió la promesa de proyectar una de sus cintas, una acusación que cayó en saco roto porque Cannes "no promete", sino que "selecciona o no".

Los representantes del festival, que inaugurará su 71 edición el 8 de mayo, reiteraron que "los artistas necesitan más que nunca que se les defienda, no que se les ataque".

Los productores españoles del film Gerardo Herrero y Mariela Besuievsky aseguraron a comienzos de mes que este puede se "explotado sin limitaciones en todo el mundo".

Ambos indicaron que el conflicto legal entre Branco y Gilliam, por los derechos de su anterior proyecto sobre el mismo tema "no tiene nada que ver con la propiedad de los derechos" de The Man Who Killed Don Quixote, rodado el pasado verano en España.

La cinta, "un clásico cuento de fantasía y aventuras inspirado en el legendario protagonista literario de ", según los productores, está protagonizada por Jonathan Pryce en el papel de Don Quijote y cuenta, entre otros, con Adam Driver, Olga Kurylenko, Joana Ribeiro, Stellan Skarsgård, Rossy de Palma y Sergi López.

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