La vida de Alexander, un niño de 7 años, dio un vuelco de 180 grados, tras ser intervenido en el Centro Médico Jurica.
El menor les dijo a sus papás de una molestia al orinar; creyendo que se trataba de una simple infección urinaria. Sin embargo, los médicos les dijeron que sería necesario realizar una circuncisión.
Todo terminó en una historia de terror. El niño entró en paro; fue trasladado a otro hospital con terapia intensiva pediátrica. Tres semanas después, fue diagnosticado con daño cerebral.
Actualmente, el menor está postrado en una cama. Su familia hace lo posible por cubrir los gastos médicos y por exigir justicia para su hijo.
[Publicidad]
Más información

Nuestras Historias
Imprentas, negocios que luchan contra el tiempo

Nuestras Historias
"En México falta apoyo para personas con discapacidad al momento de buscar empleo": Mauro Moya

Nuestras Historias
Contra males que impiden dormir a menores

Nuestras Historias
El doctor Óscar Carranza transmite su pasión por la paleontología






















