En 1961, en Garabandal, España, cuatro niñas dijeron que la Virgen María se les había aparecido mientras jugaban en el campo. María conserva entre sus recuerdos de infancia, las imágenes de un video de esas niñas a quienes se les aparece la Virgen, era aún el tiempo de las videocaseteras y una y otra vez regresaban la cinta para ver el momento en las niñas entran en trance y pierden el control de su cuerpo.

“No sé por qué mi mamá nos ponía ese video, pero nos lo ponía como algo ‘especial’, y a mí siempre me parecieron que había algo raro en esas imágenes, son muy oscuras y era como algo de terror, porque es como si algo las estuvieran manejando, como estuvieran dirigidas por otra fuerza”, platica ahora María José Sesma.

Y sí, hay algo extraño, más aún cuando esas imágenes de las niñas se contraponen con las imágenes de animales que cambian su actuar porque están siendo dirigidos por otro.

“Hay un dato de una araña que empieza a hacer tipo de telaraña porque tiene un huevo de avispa adentro, o hay un gusano [parásito] que dentro de un grillo lo lleva a que salte al agua y muera, para que el gusano pueda reproducirse en el agua, ese tipo de historias al cruzarlas con las imágenes de las niñas parece que ilustran y hablan perfectamente de lo mismo, aunque no es lo mismo”, dice.

Entre cruce de imágenes e historias es el centro del foto libro El delirio es una mentira que dice la verdad, de María José Sesma que se publicó en 2020 en medio de la pandemia y que, por primera vez, se presenta a modo de exposición en el Museo de la Ciudad. La inauguración será este 30 de abril, a las ocho de la noche, con la presencia de la artista, quien tendrá disponibles a la venta algunos ejemplares del libro.

Por invitación de Gabriel Hörner, María José presenta esta exposición en Querétaro, con imágenes centrales del libro y algunas nuevas, que no están incluidas en la publicación.

El proyecto del libro se realizó en 2019 y finalmente se publicó en 2020. El delirio es una mentira que dice la verdad propone al espectador diferentes temas y vistas para abordar; primero las fotos, pero su origen, sus historias y finalmente su unión.

“El tema de la sugestión me gusta mucho, se me hace impresionante pensar en que alguien puede hacer crear a otra persona algo, o desde la historia colectiva en que todos creen en lo mismo, y cómo se contagia una idea de cabeza a cabeza.

“En estas fotos de las niñas se me hace muy claro el sentido de lo que está pasando, ver sólo las posturas ya te está diciendo algo, aunque no sepas toda la historia, ni qué pasó, pero ya ves algo”, platica al respecto.

Las historias de las apariciones no tienen un autor, en internet está el video y las fotografías de las niñas. “ Y no hay autores de las fotografías porque antes se las pasaban como estampitas, eran los sesentas y eso nos da el dato que era la primera vez que las personas comunes corrientes que podían tener una cámara también podían hacer imágenes de tipo religioso, porque antes todo era ordenado desde la iglesia”, refiere la artista originaria de Torreón.

En el texto de sala, Sandra Sánchez dice que en El delirio es una mentira que dice la verdad aborda el espacio que existe entre los elementos: en la serie de fuerzas que sustentan las materias –humanas, animales, naturales– y que permiten el movimiento o el estatismo, además de abordar el andamiaje psíquico y las fuerzas de sugestión

“El trabajo de Sesma no consiste en inventar las conexiones, sino en observar las grietas en nuestros presupuestos de verdad para patentizar su manufactura. Para ello, hace uso del archivo; toma las imágenes y se las apropia, no para producir del excedente algo nuevo, sino para generar un vínculo más: la unidad se disuelve ante una multitud que cimbra el orden social e introduce la coyuntura para mirar no sólo lo visible, sino lo manifiesto”, detalla Sánchez.

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