Aquellas unidades que alteren el taxímetro deberán perder la concesión, afirmó el diputado local Antonio Zapata Guerrero, presidente de la Comisión de Movilidad Sustentable y de Tránsito en la 59 Legislatura local.

Son alrededor de 2 mil taxis los que operan en la Zona Metropolitana y, por tanto, los mismos que deberán contar con el dispositivo a partir del primero de octubre próximo, con excepción del municipio de Huimilpan.

Todos los operadores estarán obligados a respetar “el banderazo”, es decir, el costo más bajo, que será de 25 pesos, y contratar el servicio de taxímetro, el cual podrá ser un aparato fijo o una aplicación de celular.

“Ya funciona la medida y me parece que los usuarios, especialmente, son los que están más contentos. Hoy ya no tienen que estar discutiendo cuál es la tarifa. Tiene que estar marchando en todos los taxis”, indicó Zapata Guerrero.

Una de las ventajas del taxímetro es que tanto familiares como amigos del usuario y del conductor podrán ver, en tiempo real, en dónde se encuentran, lo que ayudará a garantizar la seguridad de ambos.

Asimismo, las unidades tendrán un botón de pánico, que estará enlazado con las corporaciones de seguridad.

“De arranque, si no cobra a través del taxímetro, la unidad no puede funcionar, tan sencillo como eso. Las multas las establece el Instituto Queretano del Transporte [IQT]”, apuntó.

Además de garantizar la seguridad, el taxímetro, en cualquiera de sus dos modalidades, dará certeza al usuario respecto al cobro que deberá cubrir por cada viaje, mientras que actualmente debe negociar el precio con el conductor, explicó el diputado.

Gracias a los taxímetros, el servicio será más competitivo, pues Zapata Guerrero consideró que la certidumbre es una de las razones por las que los taxis ejecutivos tuvieron buena recepción entre los usuarios, quienes ya no estuvieron obligados a negociar las tarifas.

Reconoció que existe la posibilidad de que los taxímetros lleguen a presentar errores, pero recordó que cualquier anomalía deberá ser inspeccionada y, en su caso, sancionada por el IQT.

“Hay plataformas que en Estados Unidos se dieron el lujo de cobrar más de 10 mil dólares por un viaje. Ellos justifican como un error de ese monto en una plataforma de las más populares. Me parece que en México ya los hubieran linchado”, señaló.

El dueño de cada concesión tendrá total libertad de contratar al que considere el mejor proveedor del servicio de taxímetro, siempre con total respeto a la norma técnica que establezca el IQT. También deberá apegarse a las sanciones, cuando correspondan.

“Indudablemente, quien altere es perdida de concesión, porque si no hay una sanción ejemplar, corremos el riesgo de invitar a las personas a alterar los dispositivos”, destacó.

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