“El primero de mayo es el único día verdaderamente universal de la humanidad entera, el único día donde coinciden todas las historias y todas las geografías, todas las lenguas y las religiones y las culturas del mundo”: Eduardo Galeano.
La lucha por mejores derechos laborales y la reivindicación de las clases trabajadoras son anhelos que rebasan tiempo y espacio y hoy siguen muy presentes. En el marco del por ello Día Internacional del Trabajo me parece una inmejorable oportunidad para compartir algunas reflexiones sobre el presente del trabajo.
Las perspectivas como las de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) no fueron las más alentadoras. El informe de la OIT “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2023” prevé un crecimiento del empleo mundial de solo un 1% para este año, menos de la mitad de lo alcanzado el año pasado. En cuanto al desempleo, el informe estima que habrá unos 3 millones de nuevos desempleados, lo que elevaría hasta la cifra total a 208 millones de desempleados en el mundo (entre un 5-6% de la población económicamente activa).
Lo anterior genera un escenario complicado para la calidad de los empleos; muchos trabajadores se ven obligados a aceptar empleos de mala calidad, poco remunerados e incluso, en algunas ocasiones sin las prestaciones mínimas que marca la ley.
En México la situación es un poco más positiva. Según el último reporte de los indicadores de ocupación y empleo del Inegi, la Población Económicamente Activa (PEA) hasta febrero, fue de 60 millones de personas (60.2 % de la población mayor de 15 años), una cifra muy superior al mismo periodo del año pasado. Entre 15 y 29 años tiene la tasa de desocupación más alta de 6.4%. Este grupo poblacional se emplea mayoritariamente (39.6%) en el sector de los servicios, seguido del sector comercio (21.1%) y del sector industrial y manufacturero (18.8%).
Otros aspectos relevantes son el ingreso y la informalidad. El ingreso promedio del trabajador mexicano en el cuarto trimestre de 2022 alcanzó los $7 mil 495 pesos, un aumento de 5.8% en comparación con los datos de 2018.
Entre el cuarto trimestre de 2018 y el cuarto trimestre de 2022 se generaron más de 4.6 millones de empleos a nivel nacional, lo que equivale a un crecimiento de 8.6%, pero más de la mitad sin contrato laboral o seguridad social.
Afortunadamente, la reforma de vacaciones dignas y de reducción de las horas en la jornada laboral son muestra de que el debate por mejores condiciones laborales sigue presente.
























