Durante décadas, las y los mexicanos luchamos por construir instituciones democráticas que garantizaran elecciones libres, transparentes y confiables. No fue una concesión del poder, fue una conquista ciudadana que permitió dejar atrás los tiempos en los que el gobierno organizaba las elecciones y decidía las reglas del juego, y es por eso, que lo que hoy sucede en el Instituto Nacional Electoral debe preocuparnos a todos, independientemente de nuestras preferencias políticas.
La salida de Guadalupe Taddei de la presidencia del INE, en medio de cuestionamientos sobre presuntas irregularidades, deja al descubierto una crisis institucional que no podemos minimizar y Morena tiene una responsabilidad política que no puede evadir, pues en 2024 impulsó una reforma que concentró facultades en la presidencia del Instituto, debilitando los contrapesos que durante años garantizaron decisiones colegiadas y hoy vemos las consecuencias de permitir que el poder se concentre en una sola persona.
Por eso desde Acción Nacional hemos sido claros sosteniendo que las posibles irregularidades deben investigarse sin excepciones, debe revertirse la reforma al artículo 45 de la legislación electoral y la próxima presidencia del INE debe elegirse mediante un proceso transparente, con perfiles verdaderamente independientes; pues esto independientemente de la persona o el partido, se trata de proteger una institución que pertenece a todos los mexicanos, para que el árbitro electoral no tenga dueño ni tenga que responder a los intereses de unos cuantos.
En el entendido de que estamos a las puertas de un proceso electoral fundamental para el futuro de México y de Querétaro, lo último que necesita nuestro país es que la confianza ciudadana en las elecciones se vea debilitada por intereses políticos, y en este contexto Morena hoy tiene la oportunidad de demostrar con hechos, y no solamente con discursos, que respeta la democracia, y si realmente no pretende controlar al INE, que respalde la restitución de sus contrapesos. En Acción Nacional estamos dispuestos a acompañar esa decisión desde el Congreso de la Unión.
Cuidar Querétaro también significa defender las instituciones que garantizan nuestras libertades, significa proteger el derecho de cada ciudadano a elegir libremente a sus gobernantes y asegurar que ninguna fuerza política esté por encima de la ley; y porque el futuro que queremos construir para nuestras familias necesita instituciones fuertes, independientes y confiables, seguiremos cuidando la democracia todos los días y defendiendo las reglas que nos permiten decidir nuestro propio destino.























