La Universidad Autónoma de Querétaro ha tenido avances significativos en el contexto nacional e internacional, desde sus orígenes más remotos en 1625 como Colegio Jesuita (quinta institución de educación superior en el Virreinato) y en sus diversas etapas como Colegio Civil y luego su establecimiento como Universidad de Querétaro en 1951, gracias a la gran visión y determinación del Dr. Octavio S. Mondragón, siendo gobernador de Querétaro (1949 y 1955), convirtiéndose en la Universidad Autónoma de Querétaro en 1959.

Es grato recordar las numerosas conversaciones que tuve con el Dr. Octavio Mondragón en el tiempo de mi gestión como rector de la UAQ, en las cuales me compartía de su entusiasmo, planes y anhelos de un gran futuro para nuestra Alma Mater desde que se preparaba para asumir el cargo de gobernador de nuestra entidad.

El Dr. Mondragón estaba inspirado en las prestigiosas universidades europeas, me hablaba de la Sorbona en París, entre otras, así como de la importancia de que la Universidad de Querétaro ofreciera diversas carreras que se requerían para disponer del capital humano necesario para el progreso.

Coincidíamos plenamente en que la educación debería ser de calidad y el ejemplo se tiene en las mejores universidades del mundo. En ese mismo contexto pude apreciar y reconocer la perspectiva del ex gobernador Manuel González Cosío y Rivera (1961-1967), quien igualmente me expresaba su enorme interés en la educación de calidad y en la UAQ, fundamentales para el desarrollo.

En la misma tesitura, puedo mencionar al ex gobernador Arq. Antonio Calzada Urquiza (1973-1979), excelente conversador y buen gobernador, que con mucho respeto e interés se refería a nuestra Alma Mater; en diversas ocasiones tuvimos la oportunidad de reunirnos y tratar sobre experiencias, visión de Querétaro y su crecimiento.

Afortunadamente, también tuve la gran experiencia de compartir parte del tiempo de mi gestión como rector (1994-2000), con el gobernador Lic. Enrique Burgos García (1991-1997), quien respaldó de manera firme a la UAQ. Gran amigo y excelente persona, sencillo, culto e inteligente, siempre ha brindado su apoyo y respeto a la UAQ. Tengo la suerte de reunirme con él con cierta frecuencia, entre amigos y también en muchas ocasiones junto con nuestras esposas.

En todos los casos aquí tratados, relativos a los exgobernadores de Querétaro, puede constatarse el interés por la educación de calidad y por la UAQ, por la investigación y el desarrollo científico y tecnológico, para disponer del capital humano necesario para competir favorablemente en el contexto global, entendiendo la relevancia de las universidades.

En la educación de calidad se tienen exigencias, las inherentes a infraestructura material y humana; asimismo, en lo sustantivo que incluye investigación, docencia y extensión, planes y programas. También es esencial una estructura administrativa, financiera y legislativa.

La evaluación de todos los quehaceres universitarios es indispensable, entre ellos están el impacto social y económico en su entorno, el desempeño y resultados del personal académico; a su vez, los educandos deben acreditar su aprendizaje y competencias. (Continuará)

Ex rector de la UAQ

zepeda@uaq.mx

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