El pasado 21 de octubre en la rueda de prensa cotidiana de la presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, se presentaron datos esenciales sobre la recuperación de PEMEX, luego de la larga noche neoliberal en la que los gobiernos del PRIAN hicieron todo lo posible para quebrar la empresa para posteriormente malbaratarla como chatarra a una o a varias transnacionales del sector.

Es necesario tener siempre presente que los gobiernos del PRIAN abandonaron nuestro sistema nacional de refinación. El priista Salinas de Gortari, en 1991, cerró definitivamente la refinería de Azcapotzalco y no la repuso con ninguna otra nueva refinería. Pasamos de siete a seis refinerías y perdimos la capacidad de procesar 100 mil barriles diarios de petróleo para la producción de petrolíferos.

En vez de construir otra refinería en el país, Salinas llevó a cabo un negocio oscuro de hacerse del 49.99 por ciento de la refinería Deer Park, en Texas. El socio mayoritario era Shell, la que había decidido, supuestamente, reinvertir las ganancias en la misma refinería, por lo que los gobiernos del PRIAN nunca dieron información de cuáles fueron los beneficios para México de tal asociación.

Actualmente nuestro país consume unos 870 mil barriles diarios de gasolinas, 450 mil barriles diarios de diésel y 100 mil barriles diarios de turbosina (combustible para aviones y helicópteros). Es decir, alrededor de un millón 400 mil barriles diarios de petrolíferos, que se producen en las refinerías.

En 2004 nuestras necesidades eran de un millón 500 barriles diarios y se refinaban en el país un millón 400 mil barriles al día por lo que sólo había necesidad de importar unos 100 mil barriles diarios. En la medida en la que los gobiernos del PRIAN abandonaban las refinerías disminuyó la producción y aumentó dramáticamente la importación.

Para 2018 México ya sólo refinaba unos 600 mil barriles diarios, por lo que hubo que importar 840 mil barriles al día, de los cuales 600 mil de gasolinas y 240 mil de diésel. Un verdadero desastre que le costaba al país 30 mil millones de dólares al año, unos 600 mil millones de pesos.

En ocho años de gobiernos de la 4T esta tendencia se está revirtiendo, pues nuestras siete refinerías en el país y Deer Park (yo totalmente propiedad de México) procesan un millón 100 mil barriles diarios por lo que la importación ha disminuido a alrededor de 300 mil barriles al día, principalmente gasolinas.

Y estas son muy buenas noticias para todas y todos.

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