El director técnico de los Gallos Blancos, Ignacio Ambriz, reconoció el esfuerzo y la entrega que mostraron sus jugadores durante todo el encuentro frente al San Luis, cualidades que les permiten seguir aferrados a lo divino.

“Sabemos que es muy difícil la situación, pero aún nos queda una esperanza. Siempre he creído en Dios, en los milagros y el equipo está convencido. A ver qué Dios dice y no nos queda más que esperar, seguir matándonos dentro de la cancha”, dijo.

No fue fácil seguir con vida. Los Gallos Blancos tuvieron que jugar un buen segundo tiempo para mantener encendida la llama de la salvación.

“Fue una victoria muy sufrida. Hoy [ayer] es de aplaudir, primero, a la afición, porque ha sabido aguantar esta situación, y por mis jugadores, quienes se partieron el alma. Espero, con la ayuda de todos y de Dios, poder llegar a ese 4 de mayo peleando porque no descendamos”, deseó.

Y agregó: “Desgraciadamente, estos triunfos te saben a poco, porque no dependemos de nosotros. [La victoria] se goza por los jugadores y por la afición... Ganas, pero dentro de 24 horas no sabemos qué va a pasar. Lo único que podemos hacer es intentar ganar los seis puntos que restan”.

Todo depende de que el Atlante supere esta tarde al Puebla.

Valioso despertar

Amaury Escoto se reencontró con el gol. Su anotación revivió a los Gallos Blancos en el segundo tiempo, les inyectó la energía necesaria para no conformarse y buscar el segundo tanto, que cayó gracias a un remate con la cabeza de Wilberto Cosme (87’).

“Siempre es importante marcar en este partido ante San Luis, por lo que representa, pero ahora es algo que me da confianza para seguir adelante y nos mantiene con mucha esperanza. Es un gol que me sabe muy bien, porque aporté para que el equipo ganara”, declaró el joven delantero, quien es la sensación queretana.

El chico sabe que serán 24 horas de angustia. A los Gallos Blancos no les queda más que esperar una “manita” por parte de los Potros de Hierro.

“Todo el equipo confía en el resultado de mañana [hoy]. Vamos a estar viendo el partido [entre los azulgrana y La Franja], esperando en que Puebla no sume y nosotros seguir haciendo nuestro trabajo”, comentó, con cierta resignación.

Escoto aseguró que siempre estará agradecido con la afición, ya que en ningún momento deja de alentar a su equipo. La muestra es que, durante todo el encuentro de ayer, las banderas azul con negro no dejaron de ondear en la cabecera norte del estadio: “Les doy las gracias, por lo que este triunfo va dedicado a ellos”.

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