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Morelia .— Todavía encolerizado por la señalización de aquella inexistente falta, Francisco Javier Rodríguez dedicó un par de “linduras” al árbitro Óscar Macías, mientras la multitud purépecha festejaba asombrada la obra de arte fabricada por Carlos Morales (36’), esa que abrió las puertas del triunfo a los Monarcas (2-0).

Francisco Javier ‘Maza’ Rodríguez estaba totalmente convencido de que le habían metido la mano en el bolsillo... Y tenía razón. El problema es que La Máquina Celeste comprobó tener la misma seguridad de un elefante en cristalería.

Capaces de superar a los entonces líderes Xoloitzcuintles de Tijuana y romperles una racha de nueve juegos sin derrota, los Cementeros cayeron anoche frente al peor equipo del futbol mexicano.

Eso explicó la desolación de Luis Fernando Tena. Manos en la cintura y mirada absorta, el ‘Flaco’ personificó a la tristeza. Durante el segundo tiempo, su equipo arrinconó a los purépechas, pero hizo figura al meta Jorge Villalpando, quien no jugaba en la Primera División desde el pasado 27 de abril (bajo los tres postes del Puebla).

Casi un año después, debutó con el Morelia, y en grande. Antes de que Daniel Arreola sentenciara el encuentro con aquel cabezazo (71’), el meta hurtó un par de goles a Christian Giménez. El primero, con una soberbia atajada que envió el esférico al larguero.

El director técnico del Cruz Azul resopló. Presentía que sería una inesperada y complicada noche. El lateral izquierdo de los michoacanos confirmó esos temores con la catártica anotación. Porque los 20 minutos finales resultaron simple trámite, más allá del intrascendente vértigo otorgado por Joao Rojas, el ímpetu de Mauro Formica y la rabia del ‘Chaco’. Pese a que no ha jugado más de la mitad del torneo, se comprobó que los celestes sufren aún más sin Roque Santa Cruz.

Su fichaje “bomba” se resintió de la lesión muscular en la pierna derecha, por lo que fue enviado a un palco, donde sufrió irremediablemente, al igual que los miles de simpatizantes azules que se acercaron al pie del Cerro del Quinceo.

Parecía la visita más sencilla del campeonato. Los Monarcas habían ganado tres de sus más recientes 30 duelos de Liga, pero suele mostrar su versión ideal cuando tiene frente a sí a esta Máquina bipolar.

Tercera derrota consecutiva del Cruz Azul en el estadio Morelos, donde suma nueve visitas sin éxito (dos igualadas y siete derrotas). No triunfa en el césped purépecha desde el 30 de agosto de 2009 (0-3).

Un lustro de fracasos cementeros ante el equipo que sigue en el sótano de la clasificación, aunque –como con muchos otros clubes— los dirigidos por Tena le significaron un bálsamo.

Acabó la cadena de cinco juegos sin éxito para los locales (un empate y cuatro derrotas). La hizo añicos frente al club que se especializa en equivocarse a la hora cero.

El ‘Maza’ lo intuía. Por eso, reclamó airadamente aquella falta marcada. El seleccionado nacional despojó del balón limpiamente al delantero colombiano Yorleys Mena, pero el silbante decretó infracción. Lo demás, simple rutina para el capitán monarca, zurdo de técnica individual que coronó su extraordinaria noche con el servicio que terminó en el segundo gol.

Sí, el Cruz Azul lo ha vuelto a hacer. Pase lo que pase, estará en zona de Liguilla con tres partidos por jugar, mas es posible que complique su boleto por caer ante el peor conjunto de la hoy llamada Liga MX.

Por lo que se entiende la cólera irradiada por Rodríguez, Tena y todos los Cementeros.

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