BALTIMORE.— Baltimore celebró eufórico a sus campeones Cuervos de Baltimore ayer, cuando miles de aficionados salieron a teñir las calles de púrpura y negro en un desfile que llegó al estadio.

Los seguidores de los Cuervos llenaron la plaza en frente del City Hall y aplaudieron cuando los jugadores arribaron acompañados del trofeo Lombardi. La oficina del comisionado estimó que 200 mil personas tomaron parte en la celebración.

El entrenador John Harbaugh le dio las gracias a los aficionados y agradeció el apoyo, mientras que el safety Ed Reed cantó la melodía de Eddie Money Two Tickets to Paradise. El linebacker Ray Lewis, quien se retiró al final del partido y es el único jugador que inició con el equipo cuando se mudó de Cleveland en 1996, le dijo a los aficionados que había cumplido una promesa.

“Ciudad de Baltimore, los amo por siempre y lo seguiré haciendo”, dijo Lewis afuera del City Hall.

Los jugadores llegaron una hora tarde a los festejos, pero los aficionados los esperaron para verlos pasar en vehículos militares en su trayecto al estadio.

Mientras confeti de color púrpura caía desde lo alto de los edificios se oía la canción Somos los campeones, del grupo Queen.

El quarterback Joe Flacco y otros jugadores desfilaron en vehículos similares y otros en autos distintos.

Lewis tuvo la posición de honor en un vehículo militar. En varias ocasiones se tocó el corazón mientras saludaba a la afición.

Aficionados usaron ropa púrpura de cualquier forma imaginable. Además de los tradicionales jerseys, se vistieron con sombreros y bufandas del mismo color.

Uno que otro aficionado usó la bandera de los Cuervos como capa y las mujeres se pintaron los labios de la tonalidad púrpura del uniforme del equipo.

Lewis Neal, de 59 años de edad, quien nació y fue criado en Baltimore, dijo que ya había ido al desfile de 2001, cuando el equipo ganó el primer Super Bowl de su historia.

“Mi corazón late por ellos”, dijo Lewis, quien estaba llorando.

Nancy Monseaux, de 63 años de edad, residente de Baltimore por cuatro décadas, aplaudió al equipo en la calle Pratt cargando un letrero que decía “Nunca más duden de los Cuervos”.

El estadio M&T Bank, con capacidad para 71 mil aficionados, se llenó desde el mediodía, de acuerdo con la policía, y los aficionados que llegaron después no pudieron entrar.

Cuando llegó el equipo al estadio, le agradecieron todo el apoyo a la afición, en especial a Lewis, quien realizó su típico baile con el que encantó a la gente las últimas 17 campañas.

“No hay lugar en la tierra que sea mejor que Baltimore”, dijo Lewis. “Me los llevo en el corazón, no los olvidaré nunca”.

Flacco, el Jugador Más Valioso, también habló a la afición.

“Baltimore, lo hicimos. Somos campeones”, concluyó.

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