Un presunto escolta fue ejecutado ayer en calles del Fraccionamiento El Refugio, por al menos cinco sujetos que dispararon en su contra con rifles de asalto.

El crimen ocurrió cerca de las 4:30 de la tarde, cuando al menos 5 hombres a bordo de un vehículo Mazda, así como un automóvil Honda, llegaron a la calle Barralva.

Posteriormente los agresores abrieron fuego contra un sujeto que aparentemente se encontraba cuidando la propiedad.

La víctima estaba junto a un automóvil Nissan Sentra con placas de circulación para el Estado de México. Debido a los balazos, el supuesto escolta quedó tendido junto al vehículo.

Al momento de la balacera, varios vecinos se encontraban realizando ejercicio en los jardines aledaños al sitio del ataque, por lo que salieron corriendo y algunos otros se tiraron al suelo para ponerse a salvo.

Luego de cometer el crimen, los pistoleros abordaron sus vehículos y se dieron a la fuga.

De inmediato se pidió apoyo de los cuerpos de emergencia para atender al lesionado y a los pocos minutos acudieron paramédicos del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM).

Los socorristas confirmaron que la víctima presentaba dos impactos de arma de fuego en el abdomen y que ya no tenía signos vitales.

Asimismo se registró una fuerte movilización de elementos de la policía municipal y estatal de Querétaro así como agentes de la Fiscalía y efectivos del Ejército Mexicano. La zona quedó acordonada por varias cuadras a la redonda.

Personal del Semefo que llegó al lugar recolectaron los indicios de la agresión. Entre ellos se hallaron cerca de 120 casquillos de bala.

Trascendió que la víctima era un escolta de los propietarios de la casa que fue atacada y que tenía entre 40 y 45 años de edad y que era un ex policía.

Después de más de tres horas de trabajo se procedió a levantar el acordonamiento además de que en los filtros no se pudo localizar a los atacantes.

La fiscalía del Estado dio a conocer a través de un boletín de prensa que los vehículos donde viajaban los atacantes estaban plenamente identificados y se buscaba su paradero.

“Nosotros nada más escuchamos la ráfagas de las armas y nos metimos a la casa porque no sin miedo que pudiera pasar algo. Esa casa tenía sólo algunos días en que habían puesto el letrero de se vende pero pues nunca supimos de quién se trataba o quien vivía ahí”, vecino.

“Yo pasé por ese lugar justo antes de que llegaran los coches, porque se veían sospechosos y aceleré el paso. Ya cuando escuché la voz balazos corrí más recio y me tire al piso. Si no de por poco y me toca. Después todo fue un corredero de personas y de coches hasta que llegó la policía”, testigo.

Google News

TEMAS RELACIONADOS