Al no poder comunicarse con su madre y su abuela, Armando fue a buscarlas a su domicilio en Tlalpan, donde las encontró sin vida, también halló restos de cocaína en piedra, que le hacen sospechar de su hermano, quien está desaparecido.

Tras casi una semana sin saber de ellas, la noche del jueves Armando acudió a la casa ubicada en la colonia Prados Coapa segunda sección; ahí encontró sin vida a su madre Martha Raquel Padilla Ibarra, de 54 años, y a su abuela Raquel Ibarra Sánchez, de 82. La primera estaba en la planta baja envuelta en una cobija azul y no presentaba lesiones visibles, mientras que la anciana estaba maniatada sobre su cama en el primer nivel, por lo que el hombre, de 35 años, alertó a la policía.

Armando narró a los agentes que las víctimas eran amas de casa y que en una llamada el sábado pasado le comentaron que iría a visitarlas su hermano Carlos, quien era atendido en una clínica contra las adicciones.

“(Armando) refiere que su hermano no ha regresado al anexo y está desaparecido, responsabilizándolo como el que privó de la vida a su madre y abuela”, indican los informes.

Según el testimonio, Carlos —de 29 años— sufre depresión y ansiedad, y se tornaba violento si su familia le negaba dinero. Su adicción a las drogas y al alcohol lo orilló a robar, por ello no dudó en que la droga y los envases de bebidas son de su familiar.

Google News

TEMAS RELACIONADOS