Luego de tres años de estar en una pelea legal contra el presidente de la Federación Mexicana de Esgrima, Jorge Castro, por haber sido injustamente culpada de dopaje, previo a los Juegos Olímpicos de Río 2016, la esgrimista queretana, Paola Pliego, anunció que no representará más a México en este deporte.

“Intenté todo lo humanamente posible, de ninguna manera iba a ceder ante la corrupción de la federación, hemos hecho todo lo posible para que no sólo yo, todos los de esgrima tengamos procesos limpios y se respeten las resoluciones legales. Pero la carrera de un atleta no puede esperar, no es eterna, ya empezó la clasificación olímpica, le rogué a Ana Guevara que me ayudara, le escribí a Carlos Padilla, mi asociación ha intentado inscribirme, no hubo respuesta”, afirmó la esgrimista.

El año pasado, en una entrevista radiofónica el presidente del Comité Olímpico Mexicano, Carlos Padilla, aseguró que la esgrimista recibiría el apoyo y que sería considerada para los Juegos Panamericanos, de igual forma, la comunicación que él tenía con la atleta eran mensajes en los que le decía que la iba a apoyar; otra situación que nunca ocurrió.

Será Uzbekistán el país por el que competirá. El presidente de la Federación Internacional de Esgrima, Alexander Usmanov —tercer hombre más rico de Rusia según la revista Forbes—, fue quien le hizo la invitación a Paola, para que representara a su país. “Estoy muy agradecida con ellos, se han portado increíble conmigo, han hecho todo lo posible por ayudarme. (…) siento una tristeza profunda por no poder hacerlo Por México, pero a la vez una gran esperanza y tranquilidad de poder continuar en mi deporte”, apuntó la esgrimista.

Con esta decisión, Paola estará participando en el campeonato del mundo el próximo 17 de julio en Budapest, torneo que representará un gran paso rumbo a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

“Vuelvo a tener ese sueño que jamás he perdido, me han hecho mucho daño y quizá sea tarde, la clasificación es de abril a abril, así que ya se me pasaron competencias muy importantes que daban puntos, pero esperé hasta el último momento pensando que las autoridades harían lo correcto, tristemente no fue así, me costará mucho trabajo, pero no pierdo la esperanza de lograrlo y me esforzaré por conseguirlo”, finalizó.

Paola entrena en Italia desde hace algunos años, ya que las intimidaciones por parte del presidente y de algunos miembros de la FME no han cesado desde que inició el proceso legal, donde demostró que fueron un montaje las pruebas que la exhibieron como parte de un control antidopaje previo a los Juegos Olímpicos de Río 2016. Pese a que tuvo el apoyo de la Federación Internacional de Esgrima, de la Agencia Mundial Antidopaje, de la Confederación Centroamericana de Esgrima —que además declaró persona non grata a Jorge Castro—, el único apoyo que nunca tuvo, fue el de las autoridades mexicanas.

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