Fue una llamada sorpresiva para Erik ‘Terrible’ Morales, pero no lo dudó ni un instante. Aceptó de inmediato cuando el boxeador mexicanoestadounidense Jessie Vargas lo invitó a que fuera su entrenador.

Vargas (26-0, 9 KO) tiene este sábado una dura pelea, en donde está en peligro su invicto paso profesional cuando enfrente al estadounidense Timo-thy Bradley (31-1-1, 12 KO) en el StubHub Center de Carson, California.

“Me sorprendió que Jessie estuviera buscando entrenador pero, al final del día, aquí estamos trabajando. Entiendo su urgencia y premura para sacar este compromiso. Por eso aceptamos para poder apoyarlo ante una importante pelea”, reconoce Morales, en entrevista telefónica con EL UNIVERSAL.

Jessie se encontraba en plena concentración en Las Vegas cuando terminó su relación laboral con Roy Jones Jr. El invicto estadounidense empezó a rezar para encontrar a alguien que lo preparara en lo que considera su cita más importante de su carrera.

Ahí le vino el nombre de ‘Terrible’ para que tomara la dirección de su entrenamiento. Lo llamó y, de inmediato, se integró a su equipo de trabajo. Morales, retirado del boxeo profesional hace poco, se dice sorprendido por lo que ha visto de su nuevo pupilo.

“A lo largo de mi carrera he entrenado a varios boxeadores en México, pero Jessie no se le compara. Es un gran peleador. Estoy seguro que sacaremos este compromiso”, apuntó el seguro futuro integrante del Salón de la Fama Internacional del Boxeo.

Ante la premura de la preparación, en donde el tijuanense sólo tuvo cinco semanas para tomar las riendas del campamento de Vargas, sólo se enfocó en pulir las cualidades de Jessie.

“Es una pelea difícil, una pelea complicada, pero el negocio es el negocio y aquí estamos para echarle ganas. Jessie es un peleador joven, fuerte, rápido. Nosotros estamos enfocados en aprovechar sus virtudes para que saque lo mejor de sí en cada pelea y que se convierta en una gran noche”, detalla Morales.

Bradley no es cualquier boxeador. Se trata del pugilista que le rompió una racha de siete años sin perder al filipino Manny Pacquiao. Si bien se trató de una polémica decisión dividida, también presume de una victoria sobre el mexicano Juan Manuel Márquez.

No obstante la dificultad del rival, Morales confía en las opciones de su peleador para descifrar el trabado estilo de Bradley y conseguir una victoria.

El siete veces campeón mundial en cuatro divisiones distintas aclara que el estar en la esquina de Jessie no significa que tomará el camino de ser exclusivamente entrenador. Tiene contemplado tomar su rol de promotor en funciones dentro del país.

“Trabajo de todo un poco, no es que ahora sea entrenador para siempre. El ser promotor no es algo que esté peleado con entrenar. Son dos situaciones diferentes que no me impiden hacer promoción en México y ser entrenador en Estados Unidos”, advierte.

Erik Morales se considera un entrenador de la vieja escuela. Los que predominan los aspectos técnicos sobre los físicos. Pero, sobretodo, se siente respaldado por la experiencia de 19 años como profesional y más de 20 peleas titulares sostenidas.

“Ser entrenador es un gran compromiso, pero también te da una mejor perspectiva de las cosas”, reflexiona.

Este miércoles Erik Morales y su peleador Jessie Vargas sostendrán un entrenamiento público en el Fortune Gym de Los Ángeles, California, en una dupla que se espera dure muchas batallas.

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