Cuantas veces la rutina nos abraza y realizamos todo de manera mecánica sin observar nuestro entorno, la prisa con la que realizamos nuestras actividades diarias no nos permite apreciar un valor de gran importancia como lo es la  paciencia.

Es más la prisa que padecemos no nos ha permitido saber con certeza la definición de paciencia o su origen, le comento que la raíz latina de paciencia es pati que significa sufrir, el participio patiens se introdujo al castellano como paciente en el ramo hospitalario, o denominado como el que sufre, lo anterior lo recalco debido a su origen y debido a que ser pacientes de alguna manera implica sufrir, este sufrimiento se acepta en espera de un mejor porvenir sobre lo que se desea, con perseverancia o tiempo.

La Real Academia de la Lengua Española la define como la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse, capacidad de hacer cosas pesadas o minuciosas o la facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.

En la actualidad ser pacientes es un arte, debemos esperar que las cosas fluyan por si solas sin presionar pero sin dejar de estar al pendiente, la paciencia toma forma dependiendo como la tomemos, lo mejor será que la tomemos con armonía, tranquilos y en silencio o compartiéndola con quien más confianza tengamos.

Les comparto este relato:

Hace algunos años, cierto día Carmelita una maestra contratada en el servicio público pasó lo que los servidores públicos tememos y que sabemos que algún día pasaremos que es la inestabilidad del trabajo, todos lo saben que el día llegará pero muy dentro de ellos no quieren que eso pase, ese día Carmelita fue removida del área que tenía a su cargo por lo cual tenía que esperar su acomodo dentro de la secretaría donde ella laboraba, todo el mundo comentaba que era una pena pero pocos pudieron asistirla o apoyarla, ella una mujer valiente de ninguna manera podría decirle a su familia que pasaba por esa situación por lo cual decidió siempre hacer presencia en el lugar para que no sospechara su familia, la cual no sabía que pasaría cerca de tres meses a las afueras de la secretaría en una banca esperando su llamado, el primer mes fue el más fácil, la esperanza de un acomodo seguía en pie, los meses venideros fueron muy pesados debido a que cada día menos gente deseaba hablar con ella, haciendo gala de su paciencia y  sin decir nada ahí estaba ella muy arregladita para que en cuanto le avisaran estuviera presente desempeñando su trabajo, la paciencia termina ya casi cerca de tres meses de espera decidió moverse un poquito más y me refiero a un costado, a un puesto de periódicos que estaba cercano a ella, lo que nadie sabía era que ella estaba embarazada, solo ella y su familia lo sabían, en el puesto de periódicos ya era querida por el voceador con el platicaba y aligeraba su pena,  en una tarde pasó junto a ella una persona conocida que le pregunto qué estaba haciendo y ella comento que esperaba su acomodo debido a que se giraron nuevas instrucciones al interior de la secretaría, la otra persona que era conocida le pregunto qué  cuánto tiempo  llevaba con esa situación, ella comento cerca de tres meses, acto seguido le pidió levantará sus cosas y se sumara a su campaña para Gobernador y con ello la gran espera terminó.

La paciencia es un valor hermoso si lo tomamos con armonía sin desgastarnos la paciencia como lo decíamos antes  significa sufrir, padecer pero si la aceptamos como lo es seguramente tendrá los mejores efectos en nuestras vidas, en lo personal siempre he creído que las cosas, circunstancias o hechos pasan por alguna razón y solo la paciencia nos podrá enseñar la mejor de las maneras con las que se debe afrontar.

Para todos aquellos que están pasando por una situación difícil, en espera de una vacante, en espera de una decisión de negocios quiero decirles que tomen paciencia que las cosas se resolverán a su favor siempre y que las cosas pasan por algo que dejemos que las cosas fluyan por si solas no las violenten, por derecho divino lo que es tuyo nadie te lo podrá quitar.

 

 

¿Qué esperas para ser paciente?

Reflexiona y actúa.

Comentarios